
Bomberos rescatan a ocho estudiantes de atracción detenida a 30 metros (Foto: Instagram)
El pasado fin de semana, una atracción mecánica en un parque de ocio sufrió una parada súbita a unos 30 metros de altura, dejando retenidos a ocho estudiantes en sus asientos. Tras la detención inesperada, los jóvenes permanecieron inmóviles durante varios minutos hasta que el corpo de bombeiros local recibió el aviso de emergencia y acudió al lugar para coordinar el rescate de los ocho estudiantes.
El operativo de rescate fue llevado a cabo con rapidez y precisión por el corpo de bombeiros local, que desplegó equipos de ascenso y arneses de seguridad especializados. Los bomberos establecieron un sistema de cuerdas y poleas desde la parte superior de la estructura, asegurando uno a uno los asientos de la atracción antes de evacuar a cada estudiante. La intervención se extendió aproximadamente durante 20 minutos, tiempo durante el cual se mantuvo la calma entre los afectados.
Las atracciones mecánicas de este tipo cuentan con sistemas de frenado de emergencia diseñados para detener el mecanismo en caso de fallo, pero en ocasiones requieren el apoyo de los servicios de emergencia cuando el elevador queda bloqueado en altura. Los dispositivos de seguridad incluyen frenos electromagnéticos y manuales, pero la complejidad de los engranajes y la propia inclinación de la torre pueden impedir la reanudación automática del movimiento. Por ello, el equipo del corpo de bombeiros local realizó una inspección técnica in situ antes de proceder a la descarga de tensión y al descenso controlado.
En España, las instalaciones de ocio están sometidas a inspecciones periódicas por parte de los organismos de certificación y las administraciones autonómicas, que revisan el estado de las estructuras, los sistemas hidráulicos o neumáticos y los protocolos de mantenimiento. Históricamente, los casos de atracciones detenidas en altura son raros, pero han llevado a revisar los certificados de homologación y a reforzar la formación del personal. Los fabricantes suelen recomendar revisiones detalladas cada seis meses y una revisión anual completa por parte de técnicos autorizados.
Tras la evacuación de los ocho estudiantes, el parque de ocio colaboró con el corpo de bombeiros local para trasladar la maquinaria a un área de mantenimiento y realizar pruebas de funcionamiento. Aunque no se registraron lesionados, la dirección del recinto ha anunciado que reforzará sus protocolos internos y organizará sesiones informativas sobre seguridad en altura. Por su parte, el corpo de bombeiros local ha abierto un informe para determinar la causa de la avería y mejorar la respuesta en futuras emergencias.


