Una madre de Kentucky tomó una medida por su cuenta después de sospechar que algo grave ocurría con su hijo en la escuela. El niño, Semaj, es autista y no verbal, lo que dificultaba aún más entender su experiencia en el entorno escolar.
Tiphanee Lee relató que comenzó a preocuparse tras recibir varias quejas sobre el comportamiento de su hijo en la Field Elementary School. Para ella, había indicios de que la situación no era normal. Dado que Semaj no podía expresar con palabras lo que vivía, la madre decidió actuar por su cuenta y tratar de descubrir la verdad sin depender únicamente de los informes que le llegaban de terceros.
Finalmente, Tiphanee escondió una pequeña cámara en el cabello de su hijo antes de llevarlo a la escuela. Esta decisión, tanto extrema como delicada, permitió obtener imágenes que, según la propia madre, ningún progenitor debería presenciar.
El vídeo, que Tiphanee compartió con la prensa, fue grabado en el interior de la escuela y muestra a Semaj junto a una empleada. Aunque las imágenes no permiten concluir si hubo agresión física directa, en un momento se observa cómo la cabeza del niño sufre un movimiento brusco. Poco después, se oye a la trabajadora decir: “¡Sal de encima de mí ahora! ¡Sal de encima de mí ahora!”. A continuación se registran ruidos confusos y el llanto de un niño.
Durante una rueda de prensa, la madre declaró: “Lo que descubrí en las grabaciones es algo que ningún padre o madre debería ver o escuchar”. Añadió que su hijo fue expuesto a una situación de miedo y vulnerabilidad: “Nuestro hijo estuvo asustado, sobrecargado e impotente”, aseguró.
Tras hacer públicas sus acusaciones, Tiphanee exigió que se abriera una investigación formal en la Field Elementary School. Para ella, resultan imprescindibles respuestas claras, sobre todo tratándose de un niño que no puede relatar verbalmente lo sucedido. “Yo soy su voz, y voy a hablar por él”, subrayó la madre.
En otra declaración, Tiphanee lamentó: “Confiamos en la escuela para protegerlo, cuidarlo y tratarlo con dignidad. En lugar de eso, fue herido, silenciado y abandonado por quienes debían mantenerlo a salvo”.
Según medios locales, la directora del centro, Deb Rivera, envió el 14 de mayo una carta a las familias de los alumnos. En ella afirmó que la seguridad de estudiantes y trabajadores es siempre la máxima prioridad de la escuela. Rivera indicó que, aunque no puede comentar asuntos relacionados con empleados en particular, las acusaciones están siendo investigadas junto al distrito escolar correspondiente y de acuerdo con las políticas y procedimientos de la Jefferson County Public Schools (JCPS).
Contexto adicional:
El autismo es un trastorno del desarrollo que afecta principalmente a la comunicación, la interacción social y ciertos patrones de conducta. Los niños no verbales suelen requerir sistemas alternativos de comunicación y apoyos especializados dentro del aula. En muchas escuelas de Estados Unidos existen protocolos y formaciones específicas para el personal que atiende a alumnos con necesidades especiales, con el fin de garantizar su bienestar y adaptación.
Por otro lado, la legislación estadounidense sobre grabaciones de audio o vídeo varía según el estado. En Kentucky, las normas relativas a la obtención de pruebas audiovisuales en el ámbito escolar implican consideraciones sobre la privacidad de alumnos y trabajadores. Grabar sin consentimiento en un entorno privado puede tener implicaciones legales, aunque el caso de Tiphanee pone de manifiesto las dificultades que enfrentan padres de niños con discapacidad para proteger a sus hijos.
Las reacciones de la comunidad educativa y de las autoridades competentes se centran ahora en esclarecer los hechos y establecer responsabilidades. El incidente ha abierto un debate sobre la necesidad de garantizar espacios seguros para alumnos con trastorno del espectro autista, así como la transparencia en los protocolos de atención y disciplina escolar.
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