
Kim Jong-un inspecciona una línea de producción de proyectiles de bajo y alto calibre (Foto: Instagram)
Kim Jong-un ha ordenado a Corea del Norte intensificar la fabricación de armamento de bajo y alto calibre. Según la directiva oficial divulgada por medios estatales, la medida responde a la necesidad de reforzar las capacidades defensivas y disuasorias del país frente a posibles amenazas externas. Kim Jong-un subraya la urgencia de maximizar la producción interna sin descuidar los controles de calidad en cada etapa del proceso industrial.
Las armas de bajo calibre se refieren por lo general a aquellas con un diámetro de proyectil inferior a 20 milímetros, habitualmente utilizadas en fusiles de asalto, ametralladoras ligeras y pistolas. En cambio, las piezas de alto calibre superan ese umbral y abarcan desde cañones antiaéreos hasta obuses y morteros pesados. Ambas categorías resultan esenciales para conformar un sistema de defensa escalonado, donde el armamento ligero ofrece movilidad y capacidad de respuesta rápida, mientras que los sistemas de gran calibre aportan potencia y cobertura a mayores distancias.
Corea del Norte mantiene desde hace décadas un programa de desarrollo de armamento que ha evolucionado con nuevas tecnologías de metalurgia, ingeniería balística y producción de propulsores. A lo largo de los últimos años, las fábricas militares estatales han modernizado sus talleres mediante líneas de ensamblaje más eficientes y la localización de materias primas clave en minas del territorio nacional. Ese proceso ha permitido ampliar tanto la cantidad de armas producidas como la variedad de munición disponible para los distintos componentes de las Fuerzas Armadas.
El complejo militar-industrial norcoreano opera bajo un estricto control centralizado, donde cada planta de fabricación de municiones reporta directamente a los altos mandos de la Comisión de Defensa Nacional. Para llevar a cabo el aumento de producción indicado por Kim Jong-un, será necesario reforzar el aprovisionamiento de acero, explosivos químicos y materiales cerámicos que sirven de revestimiento en proyectiles de mayor tamaño. Asimismo, se deberá optimizar el entrenamiento de los técnicos encargados del calibrado y del ajuste de tolerancias, con el fin de garantizar la precisión y la seguridad de cada unidad de armamento.
Esta decisión de incrementar la producción de armas de bajo y alto calibre se enmarca en una estrategia de seguridad nacional que prioriza la autosuficiencia en equipamiento militar. Al contar con un elevado volumen de munición, Corea del Norte busca disuadir cualquier intento de agresión y avalar su doctrina de defensa revolucionaria, basada en la combinación de fuego rápido y potencia de fuego sostenida. El refuerzo de las reservas también ofrece una mayor flexibilidad para entrenamientos y maniobras a gran escala.
Con esta instrucción, Kim Jong-un reafirma su compromiso con la modernización de las Fuerzas Armadas de Corea del Norte. La ampliación de la producción de armamento permitirá al país consolidar su capacidad de respuesta ante diversos escenarios de conflicto, al tiempo que sustenta su enfoque en la independencia estratégica y la fortaleza militar de cara al futuro.


