El gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas (Republicanos), está dedicando esfuerzos a convencer al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su calidad de exmandatario de Brasil, Jair Bolsonaro (PL), para que respalde la candidatura de André do Prado (PL), actual presidente de la Asamblea Legislativa de São Paulo (Alesp), al Senado federal brasileño. Esta maniobra forma parte de las intensas negociaciones políticas que se están librando de cara a las próximas elecciones en Brasil.
Tarcísio de Freitas, ingeniero de formación y exministro de Infraestructura entre 2019 y 2022, asumió la gobernación de São Paulo tras las elecciones de octubre de 2022. Durante su gestión como titular de una de las carteras clave del Ejecutivo nacional, lideró proyectos de concesiones y modernización de la red vial. Su llegada al Palacio dos Bandeirantes —sede del gobierno paulista— marcó un giro al alza en su proyección política, que ahora busca traducir en apoyos para sus aliados.
El Partido Liberal (PL), fuerza a la que pertenecen Bolsonaro y André do Prado, ha intentado consolidarse como una de las grandes siglas del espectro conservador y liberal en Brasil. Con raíces en movimientos de centro derecha, el PL recuperó protagonismo tras la elección de Jair Bolsonaro en 2018, cuando pasó de ser una agrupación menor a albergar la Presidencia de la República. Su estructura interna se organiza por comités estaduales; en São Paulo, la presidencia del partido recae en Valdemar Costa Neto, figura influyente y padrino político de André do Prado.
La Asamblea Legislativa de São Paulo (Alesp) está compuesta por 94 diputados estatales. Su presidente actual, André do Prado, ha ganado visibilidad mediática y control de alianzas con vistas a la Cámara Alta del Congreso Nacional, donde Brasil dispone de 81 senadores con mandatos de ocho años, renovables de manera escalonada cada cuatro años. La elección de senadores es considerada estratégica, ya que condiciona la aprobación de leyes, enmiendas constitucionales y la formación de comisiones de investigación.
En las últimas semanas, Tarcísio ha reforzado la candidatura de André do Prado frente a otros aspirantes, entre ellos el vicealcalde de São Paulo, el coronel Mello Araújo (PL), respaldado directamente por Bolsonaro, y el diputado federal Mario Frias, quien cuenta con el apoyo del exdiputado Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente. Estos nombres compiten por el segundo escaño senatorial que corresponde a la región, ya que en Brasil cada estado elige dos senadores en las convocatorias electorales alternas.
Debido a la prisión domiciliaria impuesta al expresidente por decisión del ministro Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), Jair Bolsonaro se encuentra limitado en cuanto a la recepción de visitas. Tarcísio baraja la posibilidad de solicitar una autorización excepcional para entrevistarse directamente con Bolsonaro o, en caso de rechazo, recurrir a intermediarios de confianza, como el senador Flávio Bolsonaro (PL-RJ) o la ex primera dama Michelle Bolsonaro, quienes podrían servir de puente en las negociaciones.
Según allegados a Tarcísio, la decisión definitiva sobre el respaldo recae en Jair Bolsonaro y en su hijo Eduardo. Eduardo, conocido en círculos internos como el “03”, es considerado el virtual “dueño” de la candidatura, debido a un acuerdo previo para su postulación que quedó en suspenso tras las investigaciones del STF por su llamado “autoexilio” en Estados Unidos. Dicho autoexilio consistió en su prolongada estancia en territorio estadounidense tras las elecciones de 2022, lo que ha sido objeto de escrutinio judicial.
Este fin de semana, André do Prado viajará a Estados Unidos acompañado por Valdemar Costa Neto para presentar formalmente su proyecto a Eduardo Bolsonaro. Los allegados a André se muestran optimistas ante la posibilidad de recibir luz verde, un respaldo que tendría un impacto fundamental en la contienda electoral. Paralelamente, Tarcísio sostiene que el perfil centrista y moderado de André do Prado, con buena aceptación en diversos bloques partidistas, reforzaría las probabilidades de victoria en un estado de alto peso demográfico y político como São Paulo.
El segundo nombre previsto en la lista de candidatos al Congreso por la alianza de Tarcísio es el diputado federal Guilherme Derrite (PP-SP), cuyo papel sería complementar la estrategia electoral con vínculos en el Partido Progresista. En conjunto, estas candidaturas buscan consolidar un frente conservador y liberal de cara a las elecciones de 2026, en un momento de redefinición de las fuerzas políticas en Brasil.


