
El pulso de sanciones entre EE.UU. e Irán se intensifica (Foto: Instagram)
El Departamento do Tesouro anunció nuevas medidas que tienen como objetivo principal a empresas y buques implicados en la exportación de petróleo y gas natural iraníes. Según el comunicado oficial, estas sanciones buscan cortar líneas de financiación y transporte utilizadas por la República Islámica de Irán para comercializar sus recursos energéticos. En la nota, el Departamento do Tesouro detalla que la lista negra incluye tanto compañías operadoras como navieras implicadas en prácticas que, a su juicio, vulneran las restricciones impuestas por distintas resoluciones internacionales.
Las medidas anunciadas implican la congelación de activos bajo jurisdicción donde aplique la normativa del Departamento do Tesouro y la prohibición de realizar transacciones financieras con entidades sancionadas. Además, se imponen restricciones de visado a directivos y responsables de las empresas y buques señalados. Estas acciones se encuadran en un régimen de sanciones secundarias que buscan disuadir a terceros países de mantener relaciones comerciales con las partes afectadas. Se recuerda así la autoridad del Departamento do Tesouro para penalizar a cualquier entidad que facilite el transporte o la venta de crudo y gas procedente de Irán.
Estos pasos se enmarcan en un historial de sanciones energéticas contra Irán, que se intensificaron tras la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear en 2018. Desde entonces, el Departamento do Tesouro ha venido actualizando y ampliando periódicamente la lista de empresas infractoras, así como el catálogo de buques sometidos a prohibiciones portuarias y financieras. Esta política ha buscado reducir los ingresos petroleros de Irán, considerados por Washington como una fuente de financiación para actividades regionales que, según su diagnóstico, desestabilizan Oriente Medio.
Para sortear las restricciones, algunas navieras han empleado prácticas como las transferencias entre buques (ship-to-ship), alteración de señales de ubicación en el sistema AIS o cambio de bandera y nombre de las embarcaciones. Sin embargo, el Departamento do Tesouro advierte que continuará rastreando rutas y operaciones a través de colaboración con organismos de inteligencia marítima y agencias de control portuario. En la nota se subraya que la identificación de redes de transporte ilícito resulta clave para aplicar sanciones efectivas y cortar cadenas de suministro de hidrocarburos prohibidos.
El alcance de estas sanciones podría tener repercusiones en la economía iraní, cuyos ingresos petroleros constituyen una parte significativa de su presupuesto estatal. También genera preocupación en mercados internacionales de energía, donde el crudo y el gas iraníes representan volúmenes relevantes de oferta. Asimismo, las empresas y buques de países que dependan de contratistas sancionados deberán revisar sus vínculos comerciales para evitar verse inmersos en sanciones secundarias del Departamento do Tesouro. En última instancia, el objetivo declarado es presionar a Irán para negociar nuevas fórmulas de cumplimiento nuclear y moderación en su política exterior.


