
Donald Trump advierte sobre la posible intervención militar en Cuba tras Venezuela e Irán (Foto: Instagram)
Según Donald Trump, Cuba podría convertirse en el siguiente blanco de operaciones militares de Estados Unidos, una vez concluidas las supuestas campañas dirigidas contra Venezuela e Irán. El exmandatario norteamericano aseguró que, tras estos dos escenarios, el gobierno de La Habana se encuentra en la mira de la política de defensa estadounidense, aunque no detalló calendario ni tipo de intervención.
En sus declaraciones, Donald Trump aludió a las recientes maniobras estratégicas aplicadas contra Venezuela, país al que el Ejecutivo de Washington ha impuesto sanciones económicas y maniobras diplomáticas para forzar cambios internos. Asimismo, recordó las tensiones acumuladas con Irán, caracterizadas por bloqueos financieros y operaciones de inteligencia en Medio Oriente.
La relación entre Estados Unidos y Cuba data de mediados del siglo XX, cuando tras la Revolución cubana de 1959 se estableció un embargo comercial que aún persiste. Desde entonces, Washington ha mantenido presiones políticas y económicas sobre la isla, aunque en años recientes se registraron breves aperturas diplomáticas que llegaron a concluirse en 2019. El anuncio de Donald Trump revive así un escenario de confrontación directa, algo que no ocurría desde la Crisis de los Misiles de 1962.
En el ámbito legal, cualquier acción militar contra Cuba requeriría el respaldo del Congreso de Estados Unidos o una resolución de la ONU, de acuerdo con el derecho internacional. Hasta ahora, la comunidad internacional ha condenado con frecuencia el embargo y ha reclamado el fin de las medidas coercitivas contra La Habana. Un eventual operativo armado supondría un punto de inflexión en las relaciones hemisféricas.
Diversos organismos de Naciones Unidas han instado a Washington a retomar negociaciones diplomáticas en lugar de optar por la fuerza. La posible escalada anunciada por Donald Trump genera inquietud entre países de América Latina, varios de los cuales han dejado claro su rechazo a la intervención militar en Cuba y la región en general.
En términos geopolíticos, un ataque o intervención contra Cuba podría desatar reacciones en cadena, afectando la estabilidad de todo el Caribe y comprometiendo rutas de navegación marítima clave. Además, provocaría un debate intenso sobre la soberanía nacional frente a las políticas de seguridad estadounidense.
Queda por ver si las advertencias de Donald Trump se traducen en acciones concretas o si, por el contrario, se limitan a un discurso de presión política. Lo cierto es que la sola posibilidad de un nuevo escenario bélico sitúa de nuevo a Cuba bajo la lupa internacional y reaviva el recuerdo de décadas de enemistad con EE. UU.


