
Donald Trump se reúne con Luiz Inácio Lula da Silva en un encuentro bilateral. (Foto: Instagram)
El Relatório V-Dem señala un retroceso sin precedentes en los Estados Unidos (EUA), que han dejado de encajar en la clasificación de “democracia liberal”. Según este informe elaborado por el Instituto V-Dem, la nación norteamericana ha visto caer sus indicadores clave de libertades civiles, estado de derecho y calidad institucional, lo que ha comportado un cambio en su calificación democrática. Este movimiento supone una ruptura con décadas en las que los EUA figuraban de forma constante como un referente de democracia consolidada y garante de derechos fundamentales.
El proyecto V-Dem (Varieties of Democracy) analiza más de 450 indicadores para evaluar la salud democrática de 179 países desde comienzos del siglo XX. Entre los conceptos examinados se incluyen la libertad de prensa, la independencia judicial, la corrupción y la influencia de grupos de poder en procesos electorales. La categoría de “democracia liberal” requiere no solo elecciones competitivas, sino también la protección de libertades individuales y el respeto a las minorías. El informe evidencia que, en varios de estos apartados, los EUA han retrocedido en comparación con periodos anteriores.
El descenso en el índice V-Dem de los Estados Unidos no responde a un único factor. El documento subraya la polarización política extrema, los cuestionamientos reiterados a la integridad del sistema electoral y los ataques verbales a los medios de comunicación. Asimismo, se apunta a la falta de consenso en torno a reformas que refuercen los controles institucionales y al aumento de la influencia de intereses privados en la toma de decisiones públicas. Estos elementos han erosionado paulatinamente los estándares democráticos que hasta ahora habían caracterizado al país.
Históricamente, los EUA se habían beneficiado de una estructura institucional robusta que conjugaba separación de poderes, pluralismo y garantías legales. Desde la Segunda Guerra Mundial hasta bien entrado el siglo XXI, Estados Unidos era visto como el arquetipo de una democracia liberal avanzada. Sin embargo, el Relatório V-Dem muestra que este liderazgo ahora corre peligro, ya que muchos de los parámetros que daban forma a ese modelo están sufriendo un deterioro sostenido.
La pérdida de la denominación de “democracia liberal” implica consecuencias simbólicas y prácticas: merma de credibilidad internacional, debilitamiento de alianzas basadas en valores democráticos y posible efecto contagio en otros países que observaran en los EUA un ejemplo a seguir. El Relatório V-Dem destaca la necesidad de un debate público y político profundo para revertir estas tendencias, reforzar el estado de derecho y recuperar la confianza en las instituciones.


