La exsupermodelo neerlandesa Karen Mulder ha vuelto a ser objeto de debate en las redes sociales tras la publicación de documentos relacionados con Jeffrey Epstein. Según información difundida por The Sunday Guardian, aunque el nombre de Mulder no figura en los archivos oficiales dados a conocer, internautas han recuperado las acusaciones que ella misma realizó en 2001, cuando denunció presuntos abusos sexuales en círculos influyentes de la sociedad.
Karen Mulder, nacida en Vlaardingen (Países Bajos), alcanzó gran notoriedad internacional en las décadas de 1980 y 1990. Durante ese período, desfiló para prestigiosas maisons de moda como Versace, Dior, Chanel, Yves Saint Laurent y Valentino, protagonizó portadas de revistas como Vogue en diferentes ediciones y formó parte del equipo inicial de maniquíes de Victoria’s Secret. En el apogeo de su trayectoria, figuraba entre las modelos mejor pagadas del mundo.
De acuerdo con The Sunday Guardian, la vida de Mulder cambió drásticamente en 2001. Durante la grabación de “Tout le monde en parle” —un popular programa de televisión francés cuyo título se traduce como “Todo el mundo habla de ello”— la modelo afirmó haber sufrido abusos por parte de policías, cargos políticos, ejecutivos de la agencia Elite Model Management e incluso del príncipe Alberto II de Mónaco. A pesar de que la entrevista estaba prevista para su emisión, nunca llegó a difundirse y, según los testigos, el material habría sido eliminado de los archivos de la cadena.
Poco tiempo después, Mulder concedió otra entrevista en París en la que volvió a reiterar las mismas acusaciones. La reacción mediática fue inmediata: en lugar de investigar las denuncias, el foco de atención se centró en su estado de salud mental. Horas después de esa segunda declaración, su hermana la trasladó a la clínica psiquiátrica Villa Montsouris, ubicada en la capital francesa, donde permaneció ingresada durante varios meses. Se informa que los gastos de la estancia fueron asumidos por Gérald Marie, entonces ejecutivo de Elite Model Management y quien más tarde también enfrentaría acusaciones de abuso.
En 2002, la modelo sobrevivió a una tentativa de suicidio tras ingerir una sobredosis de medicamentos y fue hospitalizada de urgencia. Desde entonces, Mulder se ha mantenido al margen de los focos mediáticos. En 2009, llegó a registrarse una breve detención en París tras un incidente en el que supuestamente amenazó a un cirujano plástico, aunque finalmente no prosperaron cargos en su contra.
Con la reciente filtración de los documentos vinculados a Epstein, usuarios de internet han llegado a calificar a Mulder como una posible “denunciante pionera” en torno a los abusos cometidos por figuras de alto perfil. No obstante, hasta la fecha no existen pruebas verificadas que vinculen a la modelo con la red de Epstein ni que hayan llevado a un proceso judicial derivado de sus afirmaciones de 2001.
Jeffrey Epstein, financiero norteamericano condenado en 2008 por proxenetismo de menores, ha sido objeto de múltiples investigaciones por tráfico sexual y asociación ilícita en la última década. La publicación de sus archivos ha reavivado el interés por posibles encubrimientos y por el listado de personalidades que pudieron haber estado vinculadas a sus actividades delictivas.
Por su parte, “Tout le monde en parle” gozó de gran audiencia en Francia por su formato de debate y entrevistas a personajes públicos. Sin embargo, en aquel episodio de 2001 la omisión de la intervención de Mulder ha sido motivo de polémica entre historiadores de la televisión y expertos en ética periodística.
Elite Model Management, la agencia que representó a Mulder, fue fundada en 1972 y durante años dominó el sector de las grandes pasarelas. Con el tiempo, sin embargo, fue salpicada por múltiples denuncias por acoso y abusos, lo que ha reforzado las críticas a prácticas de poder opacas dentro del mundo del modelaje.
El caso de Karen Mulder sigue suscitando interrogantes sobre cómo se gestionan las denuncias de agresiones sexuales en ámbitos de poder y sobre el papel que pueden desempeñar las instituciones psiquiátricas a la hora de desacreditar o silenciar a posibles víctimas. Hasta el momento, la propia modelo no ha hecho declaraciones públicas recientes, y el archivo de The Sunday Guardian permanece como el principal punto de referencia para quienes buscan reconstruir esa parte de su historia.


