
Desolación en Kabul tras los bombardeos paquistaníes (Foto: Instagram)
El Paquistão lanzó bombardeos sobre las ciudades de Cabul y Kandahar en respuesta a una ofensiva afgana registrada en su frontera septentrional. Según informes militares oficiales, decenas de soldados y civiles paquistaníes murieron o resultaron heridos durante los ataques cruzados. Las operaciones aéreas, que habrían durado varias horas, se dirigieron contra presuntas posiciones de las fuerzas afganas que, según Islamabad, habían traspasado la línea divisoria para neutralizar amenazas en la región limítrofe.
Esta escalada armada se produce tras un incremento de las tensiones entre Paquistão y Afganistán por incidentes fronterizos recurrentes. Fuentes en Rawalpindi aseguran que la respuesta paquistaní buscó disuadir nuevos avances de las unidades afganas, a las que acusan de haber intensificado su presencia en zonas disputadas. Aunque no se ha precisado qué tipo de aeronaves participaron, testigos locales mencionan sobrevuelos constantes de aviones y helicópteros de combate.
En Cabul, las detonaciones causaron alarma en los barrios más cercanos al aeropuerto internacional. Médicos de varios hospitales de la capital afgana confirmaron la llegada de víctimas con heridas de metralla, aunque no ofrecieron un balance oficial definitivo. La población civil, inmersa en medio del fuego cruzado, ha desplazado a familias enteras hacia el sur de la ciudad para resguardarse de posibles nuevos bombardeos.
En Kandahar, segundo centro urbano atacado por Paquistão, también se registraron víctimas y daños materiales. Edificios gubernamentales y viviendas particulares sufrieron impactos de munición de artillería aérea, según indicaron fuentes locales. Testimonios de residentes describen noches de pánico y sugerencias de que los bombardeos fueron selectivos, dirigidos contra supuestas bases afganas próximas a la frontera.
Los choques armados entre Paquistão y Afganistán tienen raíces históricas que se remontan a décadas de desconfianza mutua y acusaciones de apoyo a grupos insurgentes en territorio vecino. Desde la retirada de tropas extranjeras de la región, ambos países han intensificado operaciones preventivas para asegurar sus fronteras. Este episodio forma parte de una serie de enfrentamientos equiparables a incidentes anteriores en los que se acusaron mutuamente de violaciones de soberanía.
El ataque paquistaní ha generado preocupación internacional por el riesgo de un conflicto de mayor envergadura en el sur de Asia. Analistas advierten sobre la posibilidad de nuevas represalias y de un impacto humanitario con desplazamientos internos. Hasta el momento, no se ha convocado ninguna cumbre de emergencia ni se han anunciado sanciones por parte de organismos multilaterales. La zona fronteriza permanece en tensión, con pequeñas escaramuzas registradas en varios puntos, mientras la comunidad internacional hace un llamamiento a la desescalada.


