
Luz azul y amarilla en la Torre Eiffel por Ucrania (Foto: Instagram)
La Torre Eiffel se iluminó con los tonos azul y amarillo de la bandera ucraniana, un gesto simbólico en memoria del cuarto aniversario de la invasión rusa al país. Este homenaje lumínico, instalado en la noche parisina, buscó mostrar la solidaridad de la capital francesa y de Francia con la población de Ucrania tras cuatro años de conflicto.
Los colores proyectados evocan directamente la bandera ucraniana, en la que el azul representa el cielo y el amarillo, los campos de trigo. Al vestir la Torre Eiffel con esta combinación cromática, se pretendió recordar la identidad nacional de Ucrania y subrayar la importancia de la soberanía territorial ante la agresión. El monumento se convirtió así en un emblema de apoyo visual y emocional.
La invasión rusa de Ucrania comenzó en febrero de 2022 y, desde entonces, ha desencadenado una crisis humanitaria y política de envergadura. Con más de cuatro años de combates en el este y sur del país, la guerra ha causado miles de víctimas civiles y desplazamientos masivos. En este contexto, el acto de iluminar la Torre Eiffel supone un gesto de memoria por las vidas afectadas y por quienes han sufrido las consecuencias del conflicto.
Este no es el primer encendido solidario que protagoniza la Torre Eiffel. A lo largo de los años, el monumento ha vestido sus ochenta y cuatro antenas y sus doscientas veintiocho luces doradas para mostrar cercanía con distintas causas sociales o tragedias internacionales. En esta ocasión, la elección de París, sede de un icono visitado por millones de personas, buscó globalizar el mensaje de apoyo a Ucrania.
Además del brillo en azul y amarillo, organizaciones de la sociedad civil y grupos de exiliados ucranianos en Francia aprovecharon la ocasión para organizar vigilias, exposiciones fotográficas y conciertos en plazas cercanas. De este modo, la Torre Eiffel no solo sirvió de telón de fondo visual, sino también de punto de encuentro para mantener viva la atención sobre la situación de Ucrania.
La iluminación del monumento más emblemático de París recuerda el poder de los símbolos arquitectónicos para convocar la solidaridad internacional. Al proyectar la bandera ucraniana sobre la Torre Eiffel, las autoridades parisinas y diversas instituciones culturales resaltaron la necesidad de no olvidar el sufrimiento de millones de personas y de reclamar el fin del conflicto tras cuatro años de invasión rusa.


