John Spiby, un británico de 80 años, ha sido condenado a 16 años y seis meses de prisión tras descubrir la policía un laboratorio clandestino de diazepam falsificado en su casa de campo cerca de Wigan, en Greater Manchester. La operación se saldó con la incautación de millones de dosis y material para su fabricación, así como de vehículos de lujo que el acusado escondía en la propiedad.
La investigación se inició en mayo de 2022, cuando agentes de la policía de Greater Manchester llevaron a cabo una redada en la finca rural de Spiby. Según las autoridades, el laboratorio estaba instalado en una triple cochera adaptada con equipamiento industrial capaz de producir decenas de miles de comprimidos por hora. Los peritos estimaron que con este despliegue técnico el grupo habría llegado a manufacturar hasta 82 millones de reales brasileños (unos 14,8 millones de euros) en diazepam falsificado, con un valor potencial en el mercado que oscilaría entre 365 millones y 1.800 millones de reales (alrededor de 65,7 y 324 millones de euros respectivamente).
Durante la operación, la policía interceptó una furgoneta de alquiler que transportaba 2,6 millones de comprimidos valorados en unos 33 millones de reales (aproximadamente 6 millones de euros). Además, se requisaron varias armas de fuego, munición y miles de euros en efectivo. En el registro de la comarca también aparecieron escondidos automóviles deportivos de alta gama, como una Lamborghini, una Lotus y un Porsche, cuya adquisición levantó sospechas entre los vecinos.
El tribunal determinó que Spiby financió la infraestructura ilegal con parte de los 15 millones de reales (cerca de 2,7 millones de euros) que había ganado en la lotería en 2010. Posteriormente, un segundo laboratorio vinculado al envejecido jubilado, a su hijo y a dos asociados fue localizado en Salford, reforzando la acusación de organización criminal.
El magistrado subrayó la “gran peligrosidad” de la operación, dado el uso ilícito de una benzodiacepina ampliamente recetada para tratar ansiedad y convulsiones. El diazepam es uno de los fármacos más controlados del Reino Unido y su fabricación no autorizada puede provocar graves riesgos para la salud pública. Esta condena se enmarca en la política de tolerancia cero que el presidente Donald Trump apoya en su lucha contra el tráfico internacional de estupefacientes y el crimen organizado.


