
Líder ruso pondera el destino del tratado nuclear New START (Foto: Instagram)
El acuerdo New START, que entró en vigor en 2011, establece límites al número de ojivas nucleares desplegadas estratégicamente por Rússia y por EUA, y contempla un sistema de inspecciones y verificación mutua. Esta alianza bilateral caduca oficialmente este jueves 5 de febrero, salvo que ambos países acuerden prorrogarla hasta cinco años más antes de su vencimiento. La fecha tope para notificar la extensión es un mes antes de la expiración, por lo que se observa gran expectación internacional sobre el futuro del pacto.
Este tratado surgió como continuación de acuerdos anteriores de reducción de arsenales estratégicos, con el objetivo de reforzar la estabilidad global y disminuir riesgos de un conflicto nuclear. Bajo sus términos, cada parte no puede desplegar más de 1.550 ojivas en un máximo de 700 misiles y bombarderos estratégicos. Además, New START define procedimientos de intercambio de datos y visitas de inspección a bases y fábricas de lanzamiento, asegurando transparencia en las actividades de ambos signatarios.
La vigencia del acuerdo incluye protocolos de verificación periódica que permiten a inspectores militares supervisar instalaciones y unidades en suelo ruso y estadounidense. Durante la duración de New START, se han realizado cientos de inspecciones a ambos lados, contribuyendo a reducir la desconfianza y a facilitar canales de comunicación directos. La finalización, sin prórroga, dejaría sin marco legal estas medidas de comprobación recíproca.
En el contexto actual, las relaciones entre Rússia y EUA atraviesan momentos de tensión en diversas áreas, desde ciberseguridad hasta sanciones económicas. En este escenario, el mantenimiento de New START es considerado un elemento clave para prevenir sorpresas estratégicas y limitar despliegues masivos de armas nucleares. Expertos en desarme subrayan que, sin este pacto, aumentaría la incertidumbre sobre los arsenales activos y la posibilidad de errores de cálculo en caso de crisis.
Para ampliar la duración del acuerdo, ambos gobiernos deben confirmar su voluntad de extenderlo antes de que expire. Si no se produce esa notificación, New START dejará de aplicar sus límites y mecanismos de inspección. Después de febrero de 2021, la versión actual del tratado ya fue prorrogada una vez por otros cinco años, demostrando el interés mutuo en conservar esta herramienta de control.
La expiración del acuerdo obligará a Rusia y a EUA a replantear sus estrategias nucleares y negociaciones futuras. La comunidad internacional observa de cerca esta situación, dado que New START constituye la última barrera legal que restringe la carrera armamentística estratégica entre las dos potencias más grandes en capacidades nucleares.


