
El exmandatario estadounidense junto a un helicóptero oficial señala a la cámara (Foto: Instagram)
El Gobierno Trump ha anunciado su intención de disminuir la presencia del ICE en Minnesota después de las críticas surgidas por las recientes muertes ocurridas durante operaciones migratorias. Esta decisión llega tras una revisión interna de los procedimientos de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que apuntan a replantear el despliegue de agentes federales en ese estado del Medio Oeste de Estados Unidos.
Durante el último semestre, se registraron varios incidentes en los que personas migrantes perdieron la vida durante redadas o mientras eran custodiadas por el ICE. Estas muertes han provocado fuertes presiones de grupos defensores de derechos humanos y de legisladores locales de Minnesota, que reclamaban mayor supervisión y protocolos más seguros en las detenciones. El Gobierno Trump, consciente del impacto mediático y político, ha optado por revisar la estrategia operativa para evitar nuevos desenlaces trágicos.
Según fuentes oficiales, la reducción de efectivos no supondrá el fin de todas las actividades de ICE en Minnesota, sino una relocalización de parte de los agentes y recursos hacia zonas consideradas de mayor prioridad. El objetivo expuesto por el Gobierno Trump es optimizar la labor de Inmigración y Control de Aduanas sin poner en riesgo la integridad de las personas migrantes ni la de los propios agentes federales. Se espera que los cambios se implementen durante las próximas semanas.
La comunidad local en Minnesota ha reaccionado con cautela. Organizaciones como Minnesota Immigrant Rights Action Committee y varios miembros de la Cámara de Representantes estatal han valorado positivamente la medida, al considerarla un paso hacia la mejora de los protocolos de detención. Sin embargo, advierten que es crucial acompañar la reducción de personal con mayor transparencia y auditorías independientes para garantizar el respeto a los derechos civiles.
Históricamente, Minnesota ha sido un estado de paso para rutas migratorias que conectan el Medio Oeste con la Costa Este. El ICE mantiene allí oficinas regionales desde hace más de veinte años, coordinando acciones contra las redes de tráfico humano y fraudulentas. En los últimos tiempos, las demandas de mayor protección hacia migrantes han incrementado, coincidiendo con un aumento de población procedente de Centroamérica y del sur de Asia que busca asilo o empleo en la región.
El anuncio del Gobierno Trump también se enmarca en una estrategia más amplia de revisar la distribución de agentes del ICE a nivel nacional. Tras detectar deficiencias en la gestión de ciertas oficinas, la administración federal pretende reasignar recursos hacia estados con alta incidencia de detenciones en frontera sur, sin descuidar, no obstante, la actuación en lugares del interior como Minnesota.
En definitiva, la propuesta de Gobierno Trump de reducir la presencia del ICE en Minnesota obedece tanto a la presión por las muertes en operaciones migratorias como a una reorganización interna de prioridades. El resultado de este ajuste será evaluado por autoridades estatales y federales, así como por organizaciones de la sociedad civil, que seguirán de cerca la evolución de los protocolos y el impacto de esta reestructuración en la protección de los derechos de las personas migrantes.


