
Estudiantes retenidos en Dallas tras la anulación de sus vuelos (Foto: Instagram)
Un grupo de 15 jóvenes permaneció casi tres días retenido en Dallas después de que varios vuelos fueran cancelados sin previo aviso. Según relatan los alumnos, durante ese periodo no recibieron la asistencia mínima por parte de la compañía aérea responsable de los trayectos. La situación se prolongó entre la impaciencia y la incertidumbre, sin información clara sobre nuevos horarios o alternativas de transporte para volver a su destino.
El Grupo de 15 jóvenes, compuesto por estudiantes que viajaban con fines académicos y de intercambio cultural, se encontró con la inesperada anulación de conexiones sucesivas en el Aeropuerto Internacional de Dallas-Fort Worth. A pesar de las reiteradas solicitudes de ayuda, los propios alumnos aseguran que las respuestas que obtuvieron fueron insuficientes: no les ofrecieron alojamiento adecuado, ni bebidas ni comidas suficientes durante las largas horas de espera.
Los estudiantes del Grupo de 15 jóvenes destacan que, tras agotar las vías de atención al cliente en mostradores y centros de llamadas de la aerolínea, tuvieron que recurrir a opciones propias para garantizar un mínimo de confort. Algunos optaron por compartir habitaciones de hotel económicos cercanos, otros improvisaron noches en las salas de embarque, y todos soportaron la carga emocional de no saber cuándo podrían retomar el viaje.
Este caso pone de relieve los derechos de los pasajeros ante cancelaciones y retrasos prolongados. En Estados Unidos, el Departamento de Transporte establece que las aerolíneas deben proporcionar asistencia razonable en situaciones de este tipo. Sin embargo, según el testimonio de los alumnos, la aerolínea en cuestión incumplió esas obligaciones, generando un escenario de desprotección y malestar entre el Grupo de 15 jóvenes.
Además, la experiencia en Dallas evidencia la falta de protocolos claros para viajeros internacionales que dependen de conexiones aeroportuarias. El Aeropuerto Internacional de Dallas-Fort Worth es uno de los más transitados del país, con miles de vuelos diarios. No obstante, la coordinación entre terminales y compañías aéreas no siempre garantiza la atención adecuada a pasajeros afectados por cancelaciones masivas, especialmente cuando se prolongan varios días.
Tras casi tres jornadas de espera, el Grupo de 15 jóvenes finalmente logró reprogramar su vuelo de vuelta mediante gestiones propias y el apoyo de agencias de viajes externas. A su regreso, los alumnos han solicitado formalmente una compensación a la aerolínea, tanto por los costes adicionales como por el estrés generado. El incidente sirve de alerta para futuros viajeros sobre la importancia de conocer sus derechos y medir la solidez de los servicios de asistencia ante imprevistos de este tipo.


