
Agentes federales y del sheriff del condado de Pima patrullan cerca de Arivaca tras denuncias de uso excesivo de la fuerza. (Foto: Instagram)
FBI y el xerife do condado de Pima han iniciado una investigación conjunta sobre un presunto uso excesivo de la fuerza en Arivaca, un enclave no incorporado situado al sur de Arizona, próximo a la línea fronteriza entre Estados Unidos y México. En la primera fase de las pesquisas, ambas agencias han reunido testimonios de residentes y examinado informes preliminares de la Oficina del Sheriff y de agentes federales destinados en la zona. El objetivo principal es determinar si se produjo alguna actuación contraria a los protocolos vigentes.
El FBI aporta sus protocolos federales para el examen de casos donde se alega uso indebido de la fuerza por parte de funcionarios públicos, mientras que el xerife do condado de Pima aporta los informes internos y registros de operaciones en Arivaca. En este tipo de investigaciones, el Departamento de Justicia de Estados Unidos suele fijar directrices claras sobre la cadena de custodia de pruebas, las entrevistas a testigos y el tratamiento de material audiovisual, como grabaciones de cámaras corporales o de vehículos.
Arivaca se encuentra en un área con intensa actividad de patrullas fronterizas y operaciones conjuntas entre la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Patrulla Fronteriza. Históricamente, esta región ha concentrado un elevado número de intervenciones vinculadas a detenciones de inmigrantes irregulares, lo que implica un entorno de alta exigencia operativa. El análisis de la colaboración entre cuerpos federales y fuerzas locales será clave para esclarecer si hubo desviaciones de los protocolos establecidos en materia de derechos humanos y uso de la fuerza.
El xerife do condado de Pima ejerce competencias de orden público y seguridad en todo el condado de Pima, incluyendo la supervisión de la custodia de detenidos y la coordinación con otras agencias estatales y federales. Su oficina cuenta con procedimientos internos para la revisión de incidentes críticos y la formación continua de sus agentes. La investigación busca comprobar si se activaron correctamente las cadenas de mando y si el uso de la fuerza se correspondió con los niveles de amenaza percibidos en el momento del suceso.
En términos históricos, la colaboración entre el FBI y las oficinas de los sheriffs en Arizona ha sido habitual cuando los hechos involucran posibles vulneraciones de derechos civiles. Desde la década de 1970, ambas entidades han firmado memorandos de entendimiento que establecen cómo compartir información, recursos forenses y equipos especializados. Este marco de cooperación persigue garantizar la imparcialidad de la investigación y proteger la fiabilidad de las conclusiones ante posibles litigios o demandas.
La jurisdicción compartida en zonas fronterizas como Arivaca implica la evaluación de normativas federales, estatales y locales. El FBI, como agencia investigadora de delitos federales, examina si los agentes incurrieron en excesos tipificados en el Código Federal de Regulaciones y en la legislación de derechos civiles. Por su parte, el xerife do condado de Pima verifica el cumplimiento del estatuto de Arizona que regula la actuación policial en situaciones de riesgo y el protocolo de uso progresivo de la fuerza.
Los residentes de Arivaca, comunidad con carácter rural y población reducida, han mostrado interés en que la investigación clarifique los hechos y refuerce la confianza en las instituciones. El resultado de esta indagación podría derivar en recomendaciones de formación adicional, revisiones de procedimientos operativos y eventuales cambios en las políticas de patrullaje en la frontera. De la misma forma, marcará un precedente para futuros casos que involucren colaboración interagencial entre la Oficina Federal de Investigaciones y la oficina del xerife do condado de Pima.


