Un caso que conmovió a la comunidad de Long Island (Estados Unidos) culminó con un rescate insólito cuando Frank Gervasi logró encontrar a su hija Emmarae, de 14 años, desaparecida desde el 9 de diciembre de 2024. La menor había sido vista por última vez entrando en un vehículo sospechoso cerca de su hogar en East Patchogue, lo que motivó una intensa operación de búsqueda que se prolongó durante casi un mes.
Familiares, amigos y las autoridades locales rastrearon cámaras de seguridad, emplearon perros de búsqueda y drones para sobrevolar la costa. A su vez, Frank recorrió varias localidades, distribuyó panfletos y difundió vídeos en redes sociales, ofreciendo una recompensa de 15 000 dólares (unos 13 800 euros) por cualquier pista que permitiera localizar a Emmarae.
Gracias a una llamada anónima, se supo que la adolescente se hallaba en un barco atracado en una marina de Islip, a unos 20 km del lugar del secuestro. Según los testimonios, la informante, presa del miedo, no se atrevió a embarcar. Decidido a salvar a su hija, Frank entró en la embarcación por su propia cuenta y la encontró sana y salva, sin compañía alguna.
Al reencontrarse, el padre describió el periodo como “26 días de infierno” y calificó el momento de volver a abrazar a su hija como “un regalo de Dios”. La buena salud de Emmarae y la valentía de Frank evitaron un desenlace trágico.
Contexto adicional
En Estados Unidos, cada año miles de menores son reportados como desaparecidos. Para agilizar su localización, existe el protocolo AMBER Alert, activo desde 1996, que difunde con rapidez en medios y autopistas la imagen y datos del niño o adolescente desaparecido. En muchos casos, la colaboración ciudadana y las tecnologías de vigilancia —cámaras de tráfico, drones, rastreo en redes sociales— resultan determinantes.
Además, la iniciativa privada y las recompensas económicas continúan siendo herramientas efectivas para movilizar a testigos y generar pistas. Sin embargo, la entrada en propiedad ajena, como la que llevó a cabo Frank, puede acarrear implicaciones legales en EE UU. Aun así, la acción furtiva de un familiar en situaciones extremas suele considerarse atenuante ante la imposibilidad de intervenir por vía oficial, destacando el dilema entre la urgencia humanitaria y el respeto a la ley.


