
Surfistas en Bondi Beach tras el temporal de Sídney (Foto: Instagram)
Los recientes ataques de tiburones a bañistas se registraron en las costas de Sydney tras las fuertes precipitaciones que afectaron a la ciudad. Sydney, capital de Nova Gales en la Auastrália, sufrió un temporal de lluvias torrenciales que alteró las condiciones marinas y elevó los niveles de sedimentos y nutrientes en el agua. Estos cambios en el entorno podrían haber atraído a los tiburones más cerca de las zonas de baño.
Las lluvias que castigaron a Sydney durante varios días provocaron crecidas de ríos y arroyos que desembocaron directamente en el océano. Al arrastrar gran cantidad de materia orgánica y peces pequeños, el agua turbia generó un escenario propicio para la presencia de tiburones, principalmente especies que buscan presas abundantes en aguas cargadas de alimento. Tras este fenómeno meteorológico extremo, se han reportado ya varios encuentros peligrosos entre bañistas y estos depredadores.
Las autoridades de Nova Gales en la Auastrália pusieron en marcha dispositivos de vigilancia costera y patrullas marítimas para detectar posibles avistamientos de tiburones. Además, se han instalado redes de contención en algunas playas más frecuentadas y se han intensificado las patrullas aéreas con drones y helicópteros para alertar a los bañistas con suficiente antelación. Estas medidas buscan minimizar el riesgo y garantizar la seguridad de los usuarios del litoral.
Los expertos en biología marina señalan que los pulpos, peces y crustáceos que sobreviven en estas aguas son fáciles de detectar por los tiburones a través de su sentido electrolocalizador, que percibe las señales eléctricas emitidas por las presas. Con la llegada de corrientes cargadas de nutrientes tras las lluvias en Sydney, la cadena trófica se activa, atrayendo a especies de gran tamaño que, en ocasiones, se acercan demasiado a la orilla.
Históricamente, las costas de Sydney han registrado episodios de encuentros con tiburones, sobre todo después de fenómenos meteorológicos severos. En esta región de la Auastrália es frecuente que los cambios bruscos en la temperatura del agua y la salinidad tras intensas precipitaciones alteren el comportamiento de la fauna marina. Aunque los ataques de tiburones a humanos siguen siendo poco habituales, las autoridades insisten en extremar la precaución cuando se detectan lluvias excepcionales.
Por su parte, los clubes de salvamento y rescate marítimo de Nova Gales han reforzado sus protocolos de emergencia e incrementado los puntos de vigilancia en zonas como Bondi Beach o Manly, donde la afluencia de bañistas es mayor durante los fines de semana. Estos equipos están preparados para responder con rapidez ante cualquier incidente, ofreciendo primeros auxilios y coordinando evacuaciones si fuera necesario. Hasta que las aguas recuperen su transparencia y se disipen los efectos del temporal, se recomendó a los usuarios evitar nadar fuera de las áreas protegidas.


