Arlindo de Souza, conocido popularmente como el “Popeye Brasileño”, falleció en la madrugada del martes 13 de enero en el Hospital Otávio de Freitas, ubicado en Tejipió, zona oeste de Recife, a los 55 años. Su muerte se produjo tras una parada cardíaca derivada de complicaciones renales, según informó su familia. Natural de Olinda, Arlindo había sido ingresado en diciembre con insuficiencia renal avanzada y sus órganos empezaron a fallar en cadena durante las últimas semanas.
El apelativo “Popeye Brasileño” se lo ganó a principios de los años 2000 tras aparecer en varios programas de televisión nacionales enseñando unos brazos desproporcionadamente voluminosos, consecuencia de las inyecciones de aceite mineral que llevaba años aplicándose. Aquel aspecto extremo le valió comparaciones con el marinero animado Popeye y le catapultó a cierta fama mediática en todo el país. Con el tiempo adoptó también los sobrenombres de Arlindo Anomalia y Arlindo Montanha, reflejo de la notoriedad de su físico.
Según relató Denis Gomes de Luna, su sobrino y gestor ambiental, el deterioro de la salud de Arlindo se agudizó durante las fiestas de Navidad: primero uno de sus riñones dejó de funcionar, luego el segundo, y el pulmón empezó a llenarse de líquido. No pudo someterse a sesiones de hemodiálisis debido a la gravedad de su estado y sufrió la parada cardíaca antes de que se expidiera el certificado oficial de defunción. Denis indicó que la familia aún espera la confirmación exacta de la causa, aunque todo apunta a una falla orgánica múltiple.
Arlindo vivía en el barrio de Águas Compridas, en Olinda, con su abuela, quien no ha sido informada del fallecimiento al encontrarse enferma y de edad muy avanzada. Soltero y sin descendencia, el hombre apenas había completado estudios de base y se ganaba la vida realizando trabajos eventuales como servente de albañil. Su vinculación al culturismo comenzó en la adolescencia, impulsada tras la muerte de un hermano en un asalto, cuando empezó a entrenar de forma más intensa y a inyectarse aceite para aumentar masa muscular de manera artificial.
El caso de Arlindo de Souza refleja los riesgos asociados al uso de sustancias no convencionales en el ámbito del culturismo. La aplicación de aceites minerales en grandes cantidades puede ocasionar complicaciones graves, como embolias, inflamaciones crónicas y fallo de órganos vitales. Su historia también sirve para recordar la importancia de la salud renal y de las alternativas médicas seguras a los métodos extremos de aumento de volumen muscular.


