
La presidenta interina de Venezuela durante la presentación de la reforma para atraer inversión extranjera (Foto: Instagram)
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró que la reciente reforma está diseñada para allanar el camino a nuevas inversiones en el sector, precisamente en un momento marcado por la presión constante de Estados Unidos. Según Rodríguez, las modificaciones introducidas tienen como propósito simplificar procedimientos, dotar de mayor certidumbre al entorno regulatorio y elevar la competitividad de la economía nacional.
Este paquete de medidas legislativas y administrativas responde a una serie de ajustes en el marco normativo que rige la actividad económica. Entre sus objetivos se encuentra la reducción de plazos para la obtención de licencias, la unificación de criterios entre distintos órganos del Estado y la definición clara de los beneficios fiscales destinados a los inversores extranjeros. De esta manera, la reforma pretende sentar las bases de un escenario más atractivo y predecible, trascendiendo viejos obstáculos burocráticos.
En el trasfondo de este anuncio está la prolongada situación económica que atraviesa Venezuela, caracterizada por una marcada contracción de la inversión foránea y un entorno financiero muy limitado. EE.UU. ha impuesto sanciones que afectan el acceso al mercado de capitales y restringen las relaciones comerciales con empresas vinculadas al sector estatal. Estas medidas han tensionado la capacidad del país para atraer capital y tecnología, lo que, a juicio de Rodríguez, justifica la urgencia de actualizar el ordenamiento sectorial.
Desde el punto de vista técnico, la reforma incluye la redefinición de figuras tributarias aplicables a los proyectos de inversión, así como la creación de un sistema de ventanilla única que concentre en un solo punto toda la documentación requerida. Asimismo, contempla la implementación de protocolos de transparencia y auditoría que permitan monitorear el ingreso y la ejecución de los recursos. Estos cambios, según sus promotores, ofrecerán garantías adicionales tanto a empresas nacionales como a corporaciones internacionales.
Delcy Rodríguez subrayó que el Gobierno mantenerá un diálogo permanente con potenciales inversores, ofreciendo datos sobre la evolución del marco legal y facilidades concretas para el establecimiento de filiales o asociaciones con firmas locales. Insistió en que la incorporación de capital extranjero no sólo generará empleo y dinamizará la producción, sino que también favorecerá la transferencia de conocimientos técnicos y la modernización de procesos industriales.
En el plano internacional, la decisión de impulsar esta reforma se sitúa en un contexto de tensiones diplomáticas con EE.UU., país que insiste en condicionar el levantamiento de sanciones a cambios políticos y electorales. Frente a ese escenario, el Ejecutivo venezolano defiende la iniciativa como una estrategia pragmática para asegurar recursos esenciales y reactivar sectores clave de la economía. Históricamente, Venezuela ha dependido de la exportación de materias primas, por lo que cualquier apertura que facilite la llegada de nuevas inversiones puede contribuir a diversificar su base productiva.


