El actor y exluchador Dwayne “The Rock” Johnson ha vuelto a la tienda 7-Eleven de Hawái donde confesó que, de adolescente, se robaba un Snickers diario como “refe-préstamo” antes de sus entrenamientos.
Para expiar esa culpa, pagó todas las barras de chocolate del establecimiento, abonando unos 277 € al cambio, y también se encargó de las compras de varios clientes que estaban en la tienda. Después dejó el resto de chocolates en el mostrador para que cualquiera pudiera tomarlos sin necesidad de hurtar.
En su publicación en Instagram, Johnson reconoce que no puede cambiar el pasado, “pero sí añadir una pequeña nota redentora a la situación”.
Según él, este gesto de aparente sencillez es un acto simbólico de redención personal y generosidad pensado para repartir sonrisas entre quienes presenciaron el momento.


