Venezuela atraviesa un nuevo episodio de inestabilidad política e institucional tras la intervención de los Estados Unidos y sus repercusiones en el alto tribunal del país. Informes internacionales sostienen que varios ministros del Tribunal Supremo de Justicia venezolano se encuentran en una situación irregular a raíz de decisiones recientes de la Corte y las operaciones militares de EE. UU. contra el gobierno de Nicolás Maduro, lo que ha incrementado la tensión en Caracas y en el ámbito diplomático global.
El Tribunal Supremo de Justicia, históricamente cercano al ejecutivo de Maduro, se convirtió en el centro de la crisis tras una acción militar de los Estados Unidos que culminó con la captura del presidente y de la primera dama. Ante la ausencia forzada de Maduro, la Corte designó a la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta interina, justificando la medida en la necesidad de preservar la continuidad administrativa y la soberanía nacional.
Fuentes internacionales indican que las autoridades judiciales venezolanas podrían estar evaluando trasladar a los magistrados del TSJ a un lugar no revelado para evitar las detenciones inmediatas ordenadas por instancias estadounidenses o derivadas de procesos legales internacionales que involucran acusaciones contra miembros del gobierno y del poder judicial.
La crisis, que ya llevaba años gestándose, se intensificó con la implicación de los Estados Unidos y la presentación de cargos por narcoterrorismo, tráfico de drogas y delitos vinculados a armas contra Maduro y otros miembros de su cúpula. Además, las autoridades norteamericanas anunciaron que los procesos contra el presidente venezolano y otros altos cargos se dilucidarán en tribunales de Nueva York.


