
El papa León XIV comienza una visita de doce días a Uruguay, Argentina y Perú, casi un mes después de ser operado de un tumor pulmonar. (Foto: Instagram)
El papa León XIV comienza este viernes 6 de noviembre una visita de 12 días a Uruguay, Argentina y Perú, casi un mes después de someterse a una intervención para extirpar un tumor pulmonar. Brasil no figura en el itinerario. La primera etapa será Uruguay; después viajará a Argentina y concluirá la gira en Perú, país en el que vivió durante muchos años.
El cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, señaló que el regreso del pontífice a América Latina le permitirá volver a lugares que han marcado su vida, especialmente en Perú. Según dijo, los encuentros con las comunidades locales estarán llenos de recuerdos, afecto y gratitud, y podrían hacer de la visita una experiencia personal «muy intensa y profunda».
Antes de convertirse en León XIV, Robert Prevost pasó casi 20 años en Perú. Nacido en Estados Unidos, obtuvo la nacionalidad peruana. Fue enviado al país como misionero y, en 2015, fue nombrado obispo de la diócesis de Chiclayo, ciudad incluida en el recorrido papal.
Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, explicó en una rueda de prensa que se había previsto que el papa pudiera recuperarse de la operación antes de emprender el viaje. Añadió que los médicos se mostraban confiados respecto a su recuperación y que durante la estancia fuera de Roma dispondría de asistencia médica adecuada. León XIV fue operado el 13 de octubre de un adenocarcinoma pulmonar, uno de los tipos más frecuentes de cáncer de pulmón.
Esta será la séptima visita internacional de su pontificado y la más larga hasta la fecha. La Santa Sede ha previsto 36 intervenciones públicas, todas en español. El programa incluye desplazamientos por la Amazonía peruana y visitas a centros penitenciarios.
Juan Pablo II fue el último papa que visitó Uruguay y Argentina, en la década de 1980. Perú, por su parte, formó parte de la agenda de Francisco en 2018. La gira de León XIV llevará al pontífice de vuelta a un país con el que mantiene una vinculación personal tras sus años de misión y su etapa como obispo de Chiclayo.


