
Cuatro personas murieron en un tiroteo y el posterior enfrentamiento con la policía en el condado de Spokane, en el estado de Washington. Entre las víctimas hay un agente y el presunto autor de los disparos. (Foto: Instagram)
Un tiroteo y el posterior enfrentamiento con la policía dejaron cuatro muertos el martes 3 de noviembre en el este del estado de Washington, en Estados Unidos. Entre las víctimas figuran un agente y el presunto autor de los disparos. Otro policía resultó gravemente herido y, según las autoridades locales, no se esperaba que sobreviviera.
Los agentes acudieron hacia las 14.30, hora local, a una vivienda del condado de Spokane, cerca de la frontera con Idaho. El sheriff del condado, John Nowels, explicó que una mujer había contado a una vecina que su hermano le había disparado. Según la oficina del sheriff, el sospechoso tenía una orden de detención pendiente por un delito grave.
Miembros del equipo de operaciones especiales SWAT y otros policías se acercaron a la casa e intentaron derribar la puerta. Sin embargo, fueron recibidos a tiros, relató Nowels. El agente fallecido deja esposa y dos hijos.
Además del policía y del sospechoso, los agentes encontraron a otras dos personas muertas en el lugar: una dentro de la vivienda y otra en el patio, según el sheriff. Las autoridades no han divulgado la identidad de las víctimas. La mujer que denunció que su hermano le había disparado fue trasladada a un hospital con heridas que no ponían en peligro su vida.
Las autoridades investigan las circunstancias del enfrentamiento y el motivo de los disparos. La oficina del sheriff expresó sus condolencias por la muerte del agente y destacó la actuación de los policías durante la intervención.
En un comunicado, la institución afirmó que seguirá apoyando a las familias de los agentes y honrando sus deseos. También señaló que, aunque conocían los riesgos a los que se enfrentaban, los policías se expusieron para proteger a personas a las que no conocían. Añadió que actuaron con honor y con un firme sentido del deber de servir y proteger a los ciudadanos del condado de Spokane, y los describió como ejemplos de servicio desinteresado y dedicación. La oficina rindió homenaje a los profesionales implicados y calificó la pérdida de devastadora e inimaginable.


