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Noviembre traerá lluvias de meteoros, una superluna y el encuentro de la Luna con Régulo

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Noviembre ofrecerá tres lluvias de meteoros, una superluna y la ocultación de Régulo por la Luna, un fenómeno previsto para la madrugada del martes 3 de noviembre. Podrá observarse desde varias zonas de Brasil sin necesidad de telescopio. La información sobre estos acontecimientos ha sido confirmada por la NASA, el Real Observatorio de Greenwich, en Inglaterra, y el proyecto brasileño Céu Profundo.

La ocultación lunar se produce cuando la Luna pasa por delante de una estrella y bloquea su luz durante unos minutos. Régulo, una de las estrellas más brillantes de la constelación de Leo, se encuentra a unos 79 años luz de la Tierra y puede verse a simple vista si las condiciones son favorables. En Brasilia, su desaparición está prevista a las 4:32; en São Paulo, hacia las 4:42; en Belo Horizonte, a las 4:44, y en Curitiba, a las 4:40. En Manaos, el fenómeno comenzaría a las 3:22, hora local, y la estrella permanecería oculta alrededor de 17 minutos.

El centro-oeste, el sur y algunas zonas del sudeste de Brasil estarán entre las regiones con mejores condiciones para seguir la ocultación. La claridad del amanecer podría dificultar la observación del momento en que Régulo reaparezca. Para contemplar el fenómeno conviene contar con un horizonte despejado; unos prismáticos pueden facilitar la observación, que también dependerá del tiempo.

Las Táuridas del Sur alcanzarán su máximo durante la noche del 4 al 5 de noviembre. Se caracterizan por producir meteoros relativamente lentos que, en ocasiones, pueden ser muy brillantes. En la madrugada del 11 al 12 de noviembre llegará el turno de las Táuridas del Norte. Ambas lluvias están relacionadas con corrientes de restos asociadas al cometa Encke y pueden observarse desde los dos hemisferios.

Más adelante, en la madrugada del 17 al 18 de noviembre, las Leónidas alcanzarán su máximo. Están formadas por partículas que dejó el cometa 55P/Tempel-Tuttle y podrían ofrecer entre 10 y 15 meteoros por hora en condiciones ideales, aunque la cifra que llegue a verse puede ser menor. En algunos años, las Leónidas han provocado auténticas tormentas de meteoros, pero no se espera un episodio de esa intensidad en 2026. Las Alfa Monocerótidas y las Oriónidas de noviembre también podrían alcanzar su máximo este mes, aunque las condiciones para observarlas serán menos favorables.

El 16 de noviembre, Marte y Júpiter aparecerán separados por aproximadamente 1,2 grados, una distancia aparente algo superior a la anchura de dos lunas llenas colocadas una junto a otra. La conjunción podrá verse a simple vista durante la madrugada: Marte tendrá un tono más rojizo y Júpiter parecerá un punto muy luminoso. Aunque desde la Tierra los planetas se verán próximos en el cielo, seguirán separados por millones de kilómetros. Su cercanía será solo aparente.

El día 30, la Luna también estará cerca de Marte, Júpiter y Régulo. La superluna está prevista para el 24 de noviembre. La Luna llena tendrá lugar a las 11:53, hora de Brasilia, y podrá contemplarse por la noche si el cielo está despejado. El perigeo, el punto de su órbita en el que la Luna se encuentra más cerca de la Tierra, llegará al día siguiente, el 25 de noviembre. Por esa proximidad, podría parecer algo más grande y brillante que una luna llena habitual, aunque la diferencia no suele ser fácil de apreciar a simple vista. Su cercanía al horizonte puede ofrecer oportunidades para hacer fotografías.

Venus estará cerca de la Luna menguante el 7 de noviembre y alcanzará su máximo brillo de 2026 hacia el día 27. El mejor momento para observarlo será antes del amanecer, cuando aparecerá como un punto muy luminoso. Mercurio alcanzará su máxima separación aparente del Sol el 20 de noviembre, lo que favorecerá su observación por la mañana, aunque las condiciones serán menos propicias en buena parte de Brasil. Urano estará en oposición el día 25, aproximadamente en la dirección opuesta al Sol desde la perspectiva terrestre; unos prismáticos o un telescopio pueden ayudar a localizarlo.

Para seguir las lluvias de meteoros, lo más recomendable es alejarse de la iluminación urbana y buscar un lugar con el cielo oscuro. No es necesario mirar hacia una constelación concreta, ya que los meteoros pueden aparecer en distintas zonas del cielo. Además, los ojos necesitan entre 20 y 30 minutos para adaptarse a la oscuridad. La Luna nueva del 9 de noviembre también favorecerá la observación al reducir la luminosidad lunar. Los calendarios de la NASA, el Real Observatorio de Greenwich y el proyecto brasileño Céu Profundo ofrecen horarios e información sobre la visibilidad de estos fenómenos en Brasil.

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