El Gobierno federal de Brasil prevé ofrecer, a partir de 2027, ayudas de hasta 5.000 reales brasileños (unos 800 euros) a los microempresarios individuales, conocidos en el país como MEI, para que inviertan en sus negocios. La propuesta, denominada PixMei, fue anunciada durante la campaña de reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT). Según lo avanzado por el ministro de Emprendimiento, Microempresa y Empresa de Pequeño Porte, Paulo Pereira, el programa funcionaría mediante una aplicación.
La ayuda se concedería a fondo perdido: quienes la reciban no tendrían que devolver el dinero ni pagar intereses. Su uso, sin embargo, estaría limitado a inversiones destinadas a aumentar la capacidad productiva de los negocios. Entre los posibles destinos mencionados figuran la compra de máquinas, equipos y herramientas profesionales, además de mejoras en las instalaciones de los establecimientos.
En una entrevista en el programa Bom Dia, Ministro, de la Empresa Brasil de Comunicação (EBC), Pereira explicó que las personas beneficiarias tendrían que presentar facturas para demostrar en qué han empleado los fondos. Por tanto, la propuesta no contempla, según la información difundida hasta ahora, que el dinero pueda destinarse libremente a cualquier gasto: deberá vincularse a inversiones que ayuden a ampliar la capacidad de producción del negocio.
El ministro indicó que la cuantía máxima no tendría por qué ser la misma para todos los solicitantes. La ayuda podría ser inferior al límite establecido, en función de las necesidades y del proyecto de inversión presentado. Pereira afirmó que se está preparando una iniciativa dirigida a entre uno y un millón y medio de MEI, y señaló que, si la experiencia funciona, el Gobierno podría plantearse mantenerla de forma permanente. Esa posibilidad, no obstante, se presentó como una opción futura y no como una decisión ya confirmada.
La previsión inicial es llegar a entre un millón y un millón y medio de microempresarios individuales. La concesión dependería de los proyectos de inversión, por lo que no todos los MEI tendrían necesariamente acceso a la ayuda. El anuncio tampoco especifica todavía cuáles serán los requisitos concretos, el procedimiento para presentar las propuestas ni cómo se determinarán las cantidades que recibirá cada beneficiario.
El diseño del PixMei incluiría criterios específicos para algunos grupos. Pereira mencionó a las mujeres emprendedoras y a los profesionales con menor facturación, a quienes se refirió como «nanoMEI». Según explicó, se establecerían distintas líneas y criterios para ir desarrollando las políticas públicas dirigidas a estos perfiles. Por ahora, no se han detallado las condiciones que se aplicarían a cada grupo ni el modo en que se priorizarían las solicitudes.
Aunque el programa ya ha sido anunciado, todavía no está operativo. El inicio está previsto para 2027 y las normas de participación no se han publicado. Tampoco hay inscripciones abiertas en este momento, según advirtió el ministro. Pereira alertó de que pueden aparecer en internet páginas que anuncien registros anticipados o prometan acceso al dinero. Los microempresarios deben tener en cuenta que esas ofertas no corresponden a una convocatoria oficial abierta: por ahora, no existe un trámite habilitado para solicitar el PixMei.
La equivalencia en euros es aproximada y puede variar según el tipo de cambio. Los detalles sobre la solicitud y el funcionamiento de la aplicación tendrán que concretarse antes de que el programa pueda comenzar.


