
Los equipos de rescate buscan víctimas entre los restos de dos trenes de alta velocidad que colisionaron en la provincia de Toledo. El accidente deja 69 fallecidos, según el balance difundido, y decenas de heridos. (Foto: Instagram)
España ha decretado tres días de luto oficial mientras los equipos de rescate buscan víctimas entre los restos de dos trenes de alta velocidad que colisionaron en la provincia de Toledo. El balance difundido en la información sitúa en 69 las personas fallecidas, aunque las autoridades seguían actualizando las cifras y los primeros datos publicados durante la mañana del miércoles 28 de octubre hablaban de 68 muertos. Decenas de pasajeros heridos permanecían ingresados en hospitales.
El accidente ocurrió sobre las 8.54, hora local, en un tramo de la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucía. Según los servicios de emergencia, dos vagones del tren de Iryo descarrilaron y cayeron por un terraplén después de ser alcanzados por una composición de Renfe. En ambos trenes viajaban más de 540 personas: el AVE transportaba a 397 pasajeros y el tren de Iryo llevaba a 146 pasajeros y un bebé, de acuerdo con datos difundidos por medios españoles.
Tras el choque, se movilizaron equipos de emergencia, bomberos, personal sanitario y agentes de seguridad para atender a los pasajeros y buscar posibles víctimas en los vagones afectados. La asistencia continuaba mientras las autoridades revisaban el número de fallecidos y heridos, cuyas lesiones presentaban distintos grados de gravedad. La prioridad de los equipos sobre el terreno era atender a las personas afectadas y localizar a quienes pudieran seguir entre los restos de los trenes.
Las primeras informaciones apuntan a que un posible fallo en el sistema de señalización pudo preceder a la colisión. Este mecanismo de seguridad ayuda a controlar la circulación ferroviaria y está diseñado para impedir que los trenes avancen si hay obstáculos o condiciones inseguras en la vía. Según informaciones atribuidas a un periódico español, una incidencia técnica podría haber obligado a detener otros trenes en ese tramo; la investigación deberá aclarar cómo se reanudó la circulación, qué instrucciones transmitió el centro de control y si se siguieron los protocolos establecidos. Adif, el gestor de la infraestructura ferroviaria española, indicó que analiza los sistemas y la secuencia de los hechos. Por ahora, no hay una confirmación oficial sobre fallos concretos ni sobre posibles responsabilidades individuales. La hipótesis de un error humano tampoco está confirmada.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dijo estar «consternado por el grave accidente» ocurrido en Toledo. Añadió que los servicios de emergencia trabajaban en la zona para atender a las personas afectadas y garantizar su seguridad, coordinados con las administraciones implicadas, y expresó su apoyo a las víctimas y a sus familias. El Gobierno de Brasil, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, también trasladó su solidaridad a España: afirmó que había recibido la noticia «con profunda consternación», envió sus condolencias a las familias de los fallecidos y deseó una pronta recuperación a los heridos. La investigación judicial quedará en manos del juzgado de la demarcación de Orgaz, en Toledo, según fuentes del Poder Judicial.


