
Delcy Rodríguez afirmó que Venezuela celebrará elecciones con observación internacional, aunque no anunció una fecha. (Foto: Instagram)
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó el jueves 29 de octubre que el país celebrará nuevas elecciones con la comunidad internacional como testigo, aunque no precisó cuándo se convocarán. En su intervención, que presentó en tono de unidad, sostuvo que los comicios previstos en la Constitución se organizarán bajo una autoridad electoral renovada.
Rodríguez también hizo gestos hacia la oposición y aseguró que nadie será detenido en el país sin una orden judicial. Además, pidió a la Asamblea Nacional que avance en la reforma de la Ley Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia. La norma fue presentada en 2017 por el entonces presidente Nicolás Maduro y contemplaba penas de entre 10 y 20 años por delitos como la incitación al odio.
Los opositores, sin embargo, acusaban al Gobierno de emplear esa legislación para perseguir políticamente a sus adversarios. El discurso de Rodríguez se produjo pocos días después del regreso al país de María Corina Machado, líder opositora en las elecciones de 2024. También coincide con las negociaciones del Gobierno chavista con políticos de la Asamblea Nacional de 2015, que volvieron a Venezuela en agosto de este año tras pasar años en el exilio.
En los días previos al anuncio electoral, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se pronunció sobre la situación política venezolana. Según afirmó, el Gobierno interino está «cumpliendo todos los plazos» de un plan estadounidense para el futuro del país, después de que la Administración venezolana se alineara con las demandas de Washington tras la captura de Nicolás Maduro.
El plan, presentado por Estados Unidos días después de la caída del líder chavista, consta de tres etapas. La primera contempla estabilizar Venezuela mediante el traslado de miles de millones de barriles de petróleo venezolano a Estados Unidos, que se encargaría de vender el crudo en el mercado internacional y controlar los ingresos. La segunda prevé la recuperación económica y social, con la apertura de distintos sectores, especialmente el petrolero, a empresas extranjeras. La última plantea una transición política después de reformas destinadas a crear condiciones institucionales en el país.
Rubio, no obstante, expresó su descontento con las protestas convocadas por Machado tras su regreso a Venezuela el 25 de octubre. El secretario de Estado dijo que la vuelta de la dirigente fue resultado directo de negociaciones de reconciliación respaldadas por el Gobierno de Donald Trump y señaló que Washington espera que se respeten las libertades de todos los sectores políticos venezolanos. También instó a los actores políticos a apoyar esas conversaciones, que, según afirmó, ofrecen al país su mejor oportunidad en treinta años para lograr pacíficamente unas elecciones libres y justas y una democracia duradera.


