Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), reelegido presidente de Brasil por cuarta vez, presentó un plan de gobierno con propuestas para el periodo comprendido entre 2027 y 2030. El documento se dio a conocer durante la campaña electoral, el 15 de agosto de 2026, y reúne medidas para ampliar los programas sociales, mejorar los servicios públicos e invertir en ámbitos como la salud, la educación, la seguridad, la tecnología y el medio ambiente.
Organizado en 13 directrices, el plan combina la continuidad de iniciativas del mandato actual con nuevas propuestas. Entre sus principales compromisos figuran la ampliación del programa Minha Casa, Minha Vida, la reducción de la jornada laboral, el refuerzo del Sistema Único de Salud (SUS) y la lucha contra el crimen organizado. Las directrices agrupan las medidas por áreas y presentan las prioridades anunciadas para el nuevo mandato.
En materia laboral, una de las propuestas consiste en avanzar hacia el fin de la jornada 6×1, un modelo en el que se trabajan seis días y se descansa uno. El plan también plantea reducir la jornada semanal a 40 horas sin recortar los salarios. Para que estos cambios puedan entrar en vigor, será necesario que el Congreso Nacional apruebe las medidas correspondientes.
El documento contempla asimismo ampliar la protección de los trabajadores de aplicaciones, revisar algunos puntos de la legislación laboral y crear una plataforma de empleo que emplee inteligencia artificial para conectar a profesionales con oportunidades de trabajo. La herramienta se plantea como un medio para facilitar el contacto entre quienes buscan empleo y las ofertas disponibles.
En materia de vivienda, Lula pretende mantener y ampliar Minha Casa, Minha Vida para incluir a familias de distintos tramos de ingresos. La Administración se había fijado como expectativa alcanzar tres millones de viviendas contratadas antes de que terminase 2026, pero el plan no establece una nueva cifra para el siguiente mandato. La propuesta de expansión, por tanto, se presenta sin un objetivo numérico específico para el periodo 2027-2030.
La salud también figura entre las prioridades. El documento propone ampliar el programa Agora Tem Especialistas, aumentar los puntos de recogida de medicamentos de Farmácia Popular y reforzar la atención a las personas con discapacidad. Incluye además mejoras en la prevención y el tratamiento del cáncer, así como la ampliación de los servicios de salud mental, vacunación y atención odontológica.
Otra iniciativa es utilizar inteligencia artificial para organizar las listas de espera y las derivaciones de pacientes. El Gobierno plantea integrar información médica mediante un historial clínico único y extender el uso de herramientas digitales en la atención sanitaria. Estas medidas se suman a las propuestas de fortalecimiento del SUS incluidas en el plan.
En educación, las propuestas incluyen construir y ampliar guarderías, centros de enseñanza a jornada completa y otras unidades educativas. El documento también plantea facilitar el acceso y la permanencia del alumnado en las universidades, mantener programas como Pé-de-Meia y continuar las iniciativas destinadas a la formación del profesorado.
Entre las novedades se encuentra la creación de una Política Nacional de Alfabetización Digital. El Gobierno también quiere desarrollar una estrategia para recuperar los aprendizajes del alumnado y llevar conexión a internet a todas las escuelas. Según el documento, el 75 % de los centros educativos ya dispone de conexión.
En seguridad pública, Lula propone reforzar las acciones contra las organizaciones criminales, ampliar el uso de cámaras corporales e invertir en inteligencia para combatir la financiación del crimen. El plan incluye asimismo fortalecer el sistema penitenciario federal y aumentar la cooperación entre el Gobierno central, los estados y los municipios. Entre las posibilidades planteadas está crear un Ministerio de Seguridad Pública separado del Ministerio de Justicia, aunque la medida dependerá de una evaluación de la estructura administrativa del Gobierno.
En economía, las propuestas incluyen ampliar el crédito rural, fomentar la producción agrícola y mantener las inversiones en ciencia, tecnología e industria. También se plantea extender la cobertura de internet 5G, mejorar la conectividad en las zonas rurales e invertir en proyectos relacionados con fertilizantes, baterías y biocombustibles. El documento prevé ampliar la actuación de Petrobras, incluso en la distribución de combustibles, y fortalecer la capacidad de refino del país. Además, contempla desarrollar tecnologías nacionales, como superordenadores y sistemas de inteligencia artificial en portugués.
En el ámbito social, el plan propone reforzar las políticas de atención a la infancia, las personas mayores y las personas con discapacidad. También incluye ampliar proyectos culturales y deportivos como Cultura Viva, Bolsa Atleta y Arenas Brasil, además de mantener iniciativas de protección animal como ProPatinhas.
Los objetivos medioambientales son poner fin a la deforestación para 2030 y reducir entre un 59 % y un 67 % las emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2035, en comparación con los niveles de 2005. El documento contempla, además, acciones de recuperación ambiental e iniciativas vinculadas a la transición energética. Todas estas medidas forman parte de la planificación presentada por Lula para el nuevo mandato.


