
Dorothy Creighton cumplió 107 años y contó que desayuna beicon y huevos todas las mañanas desde que era joven. Vive en Horndean, Inglaterra, y celebró su cumpleaños en septiembre en la residencia Pear Tree Court, donde reside desde 2023. La historia fue difundida por la agencia británica SWNS, con fotografías atribuidas a Care UK. Además de sus hábitos alimentarios, el relato recoge recuerdos de Dorothy, su participación en el Women’s Land Army durante la Segunda Guerra Mundial y algunas recomendaciones generales sobre la relación entre alimentación y salud.
Para Dorothy, el desayuno no explica por sí solo una vida larga y feliz. En una entrevista con SWNS, señaló también la importancia de tener una buena familia, contar con una pareja y mantener cerca a las personas queridas. En tono de broma, resumió su consejo como «tener un buen hombre, una buena familia y mantener a todo el mundo a raya». Añadió que no puede prescindir de sus huevos y beicon por la mañana ni de sus caramelos de goma favoritos.
El cumpleaños se celebró en septiembre, cuando el personal de Pear Tree Court organizó una fiesta sorpresa. La residencia se decoró con globos y pancartas, y el chef preparó una tarta especial. Familiares, amistades y trabajadores acompañaron a Dorothy en la celebración. Aimee Sparks, gerente de la residencia, dijo que el equipo estaba encantado de compartir ese día con una residente muy querida y que había sido bonito verla feliz junto a las personas más cercanas. La fiesta sirvió para marcar una fecha importante para Dorothy con quienes forman parte de su vida cotidiana.
Nacida en Bristol en 1919, Dorothy recuerda que de niña le gustaba jugar al aire libre y al fútbol con los chicos, algo que no era habitual entre las niñas de su época. Su primer empleo fue como peluquera. Más adelante, durante la Segunda Guerra Mundial, se incorporó al Women’s Land Army, una organización británica que movilizó a mujeres para trabajar en la agricultura y contribuir al suministro de alimentos. Fue durante ese periodo cuando conoció al hombre con quien se casaría. La pareja tuvo tres hijos: dos niñas y un niño. Con el tiempo, la familia creció con la llegada de nietos y bisnietos.
A los 107 años, Dorothy sigue disfrutando de las conversaciones y de la compañía de otras personas. Según los trabajadores de la residencia, suele acercarse a la cafetería y al carrito de dulces, y aprovecha los encuentros con otros residentes. Entre sus golosinas preferidas están los jelly babies, caramelos de goma populares en el Reino Unido. Sus rutinas y preferencias forman parte de una vida que, según explicó ella misma, también valora el buen humor, los vínculos familiares y los placeres sencillos del día a día. La historia difundida por SWNS recorre así distintos momentos de su vida, desde su infancia en Bristol hasta la fiesta organizada en Pear Tree Court.
La mención de Dorothy al beicon y los huevos describe su experiencia personal y no constituye una recomendación médica. El relato no demuestra que consumir esos alimentos a diario favorezca la longevidad. Los huevos aportan proteínas, vitaminas y otros nutrientes; el beicon, por su parte, es una carne procesada que suele contener cantidades elevadas de sodio y grasas saturadas. La Organización Mundial de la Salud, a través de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), clasifica las carnes procesadas como cancerígenas para los seres humanos, debido a la evidencia de una asociación con el cáncer colorrectal. Esa información sanitaria debe distinguirse de la anécdota individual de Dorothy: una historia personal no permite establecer por sí sola una relación de causa y efecto. La longevidad depende de múltiples factores, entre ellos la genética, la alimentación, la actividad física, el acceso a la atención sanitaria y las condiciones de vida.


