Cleo Pires compartió su experiencia con la depresión y explicó una estrategia que, según contó, le ayudó a afrontar algunos de los momentos más difíciles: fijarse pequeñas metas para cada día. La actriz habló de objetivos ligados a actividades cotidianas, como levantarse de la cama, ducharse o cepillarse los dientes, y de la importancia de reconocer esos pasos como logros cuando llevarlos a cabo suponía un esfuerzo considerable.
Al abordar el tema, Pires señaló que acciones que otras personas pueden considerar sencillas no necesariamente se viven de la misma manera cuando alguien atraviesa una depresión. En su caso, plantearse retos pequeños le permitía concentrarse en tareas concretas y valorar cada avance, en lugar de medir el día únicamente por objetivos más amplios. La estrategia, explicó, consistía en proponerse desafíos muy reducidos y posibles de realizar.
«Una cosa que me ayudaba mucho cuando estaba en depresión eran lo que yo llamo pequeñas victorias. Que es, por ejemplo, a veces levantarse de la cama… Me ponía pequeños, muy pequeños desafíos…», relató. Con estas palabras, la actriz describió una forma personal de enfrentarse a la rutina durante ese periodo. No presentó esas metas como grandes cambios, sino precisamente como acciones de escala pequeña, cuyo valor estaba en poder llevarlas a cabo.
Pires también se refirió a la diferencia entre cómo pueden percibirse esas tareas desde fuera y lo que significan para quien está viviendo la enfermedad. Algunas personas que no han pasado por una experiencia similar quizá no comprendan por qué levantarse, asearse o completar otras acciones básicas puede convertirse en un reto. La actriz sostuvo que esa falta de comprensión no resta importancia a los avances de quien atraviesa una depresión.
«Cosas que cuando estás bien, o para las personas que no están en depresión, no son nada, van a oír esto y decir: “Es ridículo”, pero no es ridículo. Porque sabemos lo que estamos sintiendo y lo difícil que es sentir y estar en depresión», afirmó. De este modo, insistió en que el valor de una pequeña victoria no depende de que desde fuera parezca una tarea extraordinaria, sino del esfuerzo que puede requerir para la persona que la realiza.
A partir de su propia vivencia, Pires animó a otras personas a tener en cuenta sus límites y a plantearse objetivos que puedan asumir en su situación. Entre los ejemplos que mencionó incluyó levantarse de la cama, cepillarse los dientes, hablar con alguien, pedir ayuda o darse una ducha. Son acciones distintas, pero todas pueden convertirse en metas concretas cuando las tareas habituales resultan difíciles.
«Así que proponte pequeñas victorias. A veces es levantarse de la cama, a veces es cepillarse los dientes, a veces es hablar con alguien, a veces es pedir ayuda, a veces es ducharse. Piensa en ello e intenta incorporarlo a tu vida», aconsejó. Su relato se centró en reconocer los avances cotidianos y en no descartarlos por parecer pequeños. También subrayó que pedir ayuda puede formar parte de esos objetivos, junto con las tareas de cuidado personal.
La actriz no detalló en estas declaraciones cuándo tuvo lugar la experiencia ni habló de tratamientos concretos. Su mensaje se centró en la estrategia que describió y en el significado que atribuyó a esas metas diarias: identificar un paso posible, intentar darlo y reconocerlo como un logro personal.


