
Sergey Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, durante su discurso en un acto de incorporación de nuevos diplomáticos. (Foto: Instagram)
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, afirmó que Estados Unidos seguirá siendo, en el mejor de los casos, un rival de Moscú y denunció la presión que la administración de Donald Trump ejerce sobre países de América Latina y África.
Durante un acto con recién licenciados que se incorporarán al servicio diplomático ruso, Lavrov declaró: “No esperamos un milagro” respecto al cambio de postura de Washington. Citó intervenciones del secretario del Tesoro, Scott Bessent, y del subsecretario de Defensa para Políticas, Elbridge Colby, así como el trato dispensado por EEUU a socios comerciales de Rusia en distintas regiones.
El ministro criticó también las recientes medidas arancelarias aprobadas por Trump. Hizo referencia a la ley conocida como Graham Act, promulgada en septiembre, que autoriza imponer aranceles de hasta el 100 % a grandes importadores de petróleo ruso y del 500 % a bienes de origen ruso, según las condiciones previstas en la norma. Lavrov sostuvo que Washington recurre a alzas de tarifas, fletes y seguros como herramientas de presión para defender sus intereses.
El pasado 16 de octubre, Trump suspendió la aplicación de esas sanciones arguyendo que dicha decisión respondía al interés nacional de Estados Unidos y adelantó que la presión económica podría reconsiderarse más adelante. Para Lavrov, esa suspensión no refleja un acercamiento real entre ambos países, sino un cálculo de corto plazo del Gobierno republicano.
El canciller ruso advirtió que un futuro presidente estadounidense podría remitir a posiciones más agresivas y relacionó la moratoria de sanciones con la preocupación de Washington por el aumento de los precios de la energía y la necesidad de asegurar el suministro de diésel ruso tras un acuerdo de compra de combustible.
Para Moscú, la conducta de EEUU refuerza la percepción de que utiliza instrumentos económicos con el fin de moldear las decisiones de sus socios internacionales, comprometiendo la libre competencia en los mercados globales.


