
El doctor Alexander Aslani, especialista en “lifting de glúteos brasileño”, en una fotografía institucional de su clínica en Marbella. (Foto: Instagram)
El cirujano plástico alemán Alexander Aslani, de 57 años, fue asesinado el 7 de octubre en su propia clínica en Marbella, España. Un joven de 18 años, encapuchado, irrumpió en el centro y le disparó a quemarropa en la cabeza en presencia de pacientes, miembros del equipo y de su esposa, alrededor de las 18:00.
Aslani había alcanzado renombre internacional como el especialista del “lifting de glúteos brasileño”, una técnica que combina implantes con la redistribución de grasa para realzar el contorno corporal. Según los testigos, el disparo fue directo y fulminante, sin que mediara advertencia alguna.
Según fuentes consultadas por el diario El Mundo, el crimen habría sido cometido por encargo: el agresor viajó expresamente a Marbella para ejecutar el ataque y fue detenido al día siguiente. La investigación, declarada secreta, busca identificar tanto al contratante como a posibles cómplices, y ya se anuncian nuevas detenciones relacionadas con el asesinato.
El prestigioso diario británico The Times apunta además a la hipótesis de que una mujer, a la que Aslani rechazó operar tras considerarla no apta por su estado psicológico, podría haber instigado el encargo. La policía baraja esta línea de investigación entre otras, aunque por ahora no hay confirmación oficial.
En un comunicado, la Sociedad Europea de Cirugía Plástica Estética (ESAPS) rindió homenaje al doctor Aslani y destacó su “legado profesional excepcional”. La organización recordó que, tras más de tres décadas de experiencia y miles de proced imientos, Aslani se había consolidado como un referente en cirugía de contorno corporal a nivel mundial.
De origen alemán, Aslani se formó en Austria y Sudáfrica. Ejerció como cirujano plástico consultor en el Dolan Park Hospital de Birmingham (Reino Unido) entre 2006 y 2007, y en el Highgate Hospital de Londres en 2007. Al año siguiente asumió la jefatura de Cirugía Plástica de los hospitales Quirón en Marbella. Era padre de dos hijos y atendía principalmente a clientas extranjeras, entre ellas celebridades de reality shows británicos como Chloe Sims y Hannah Elizabeth. Se estima que el 95 % de sus pacientes procedían de más de 40 países.


