
El copiloto de Flydubai, Hamam al-Hammami, fue apartado en febrero de 2025 de Oman Air debido a sus posturas extremistas, según fuentes diplomáticas, antes de agredir con un hacha al comandante del vuelo FZ1073 que cubría la ruta de Dubái a Tel Aviv el pasado 30 de septiembre.
Investigadores de los Emiratos Árabes Unidos concluyeron que al-Hammami, ciudadano omaní nacido en Emiratos Árabes, planeaba un ataque terrorista con el objetivo de derribar la aeronave. El análisis de seguridad apunta a que este sería el primer intento de atentado a bordo registrado en un vuelo comercial de la región.
Tras el altercado, el avión descendió abruptamente desde unos 34 000 pies hasta menos de 17 000 pies en cuestión de minutos. A pesar de la grave caída, el comandante logró reabrir la puerta de la cabina, lo que permitió la intervención de dos pilotos de reserva y varios tripulantes, así como de pasajeros, quienes inmovilizaron al copiloto y restablecieron el control de la aeronave.
Al-Hammami fue detenido en Arabia Saudí y transferido el 1 de octubre a los Emiratos Árabes Unidos. En los interrogatorios declaró haber actuado en solitario y aseguró no contar con cómplices en el intento de sabotaje.
Según un perfil de LinkedIn atribuido al sospechoso, trabajó durante siete años en Oman Air hasta febrero de 2025, tras lo cual se incorporó en junio de 2025 a Royal Air Maroc, de la que salió en enero de 2026. La plataforma no mencionaba su paso posterior por Flydubai, donde llevaba apenas ocho meses, y fue eliminada tras el incidente.
Omán había prohibido a al-Hammami volar en su espacio aéreo debido a sus convicciones radicales y, en 2024, le incautaron material extremista. No está claro si ese país compartió la alerta con otros operadores internacionales.


