
Antonio Guterres durante su intervención en la 81ª Asamblea General de la ONU. (Foto: Instagram)
Antonio Guterres reclama la necesidad de renovar el Conselho de Segurança en el marco de la 81ª Assembleia Geral da ONU, su última intervención como secretário-geral. Durante este ciclo anual de la Asamblea, el secretario de la ONU insistió en que la estructura actual de uno de los principales órganos de decisión de la organización ya no refleja la realidad geopolítica del siglo XXI. La propuesta de Antonio Guterres busca ajustar tanto la composición de sus miembros como los mecanismos de votación para hacer más eficaz el trabajo colectivo en cuestiones de paz y seguridad internacionales.
El Conselho de Segurança fue establecido en 1945 con cinco miembros permanentes dotados de veto: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China. Esta configuración, heredada del final de la Segunda Guerra Mundial, ha sido objeto de críticas crecientes en las últimas décadas, ya que numerosos países exigen mayor representación. A lo largo de los años, se han presentado múltiples iniciativas para ampliar la membresía permanente y no permanente, afrontando la resistencia de algunos miembros, lo que ha generado la percepción de que el órgano está desfasado frente a los desafíos globales actuales.
La 81ª Assembleia Geral da ONU, inaugurada a principios de septiembre, marca el último periodo de sesiones en el que Antonio Guterres ejerce como secretário-geral. Durante su mandato, iniciado en 2017, Guterres impulsó una agenda de reformas institucionales y destacó la urgencia de adaptar el sistema multilateral a retos como el cambio climático, los conflictos armados y las crisis humanitarias. En este contexto, su llamado a revisar el Conselho de Segurança busca enlazar sus prioridades con la necesidad de un consenso más amplio entre los Estados miembro.
Entre las propuestas analizadas figuran la ampliación del número de asientos permanentes, la limitación o supresión del poder de veto y la creación de mejores mecanismos de representación para economías emergentes y naciones de África, América Latina y Asia. Antonio Guterres ha sugerido promover un diálogo inclusivo que establezca criterios transparentes de selección, duración de mandatos y mecanismos de rendición de cuentas. La viabilidad de estos cambios depende de un amplio acuerdo político, algo que históricamente ha resultado complejo por la naturaleza estratégica del Conselho de Segurança.
El reto fundamental consiste en conciliar los intereses de las potencias tradicionales con las aspiraciones de nuevos actores globales. La reforma del Conselho de Segurança, impulsada por Antonio Guterres en la 81ª Assembleia Geral da ONU, representa un intento de acercar las instituciones internacionales a las realidades contemporáneas. Al concluir su mandato, el secretario-geral deja planteadas reformas que podrían definir el futuro del mantenimiento de la paz y la seguridad colectiva, y ahora corresponde a los Estados miembro avanzar para transformar estas propuestas en decisiones efectivas.


