Isabelle Caracristi, de 22 años, estudiante de Derecho encontrada muerta en un condominio en Fortaleza, en el estado de Ceará (Brasil), habría enviado mensajes cariñosos a su madre alrededor de las 19:00 horas del día 13, fecha en que falleció. Entre los textos figuraba “mamá, te quiero”. Según declaró su madre, Isorlanda Caracristi, a la CNN, aquel fue el último contacto entre ambas.
La pericia forense estima que la muerte ocurrió aproximadamente una hora y cuarenta minutos después de aquel mensaje, sobre las 20:40 horas. El caso adquirió gran repercusión el viernes 18, cuando Isorlanda publicó un vídeo en sus redes sociales exigiendo justicia y explicaciones sobre lo que le sucedió a su hija.
De acuerdo con el relato de la madre, Isabelle convivía en el mismo condominio con su novio, de 33 años, a quien la familia describe como “controlador” y “obsesivo”. Isorlanda aseguró que no tuvo noticia de la muerte hasta el día siguiente, cuando se desplazó al edificio para buscar a su hija tras no obtener respuesta a sus llamadas.
La familia intentó primero contactar a Isabelle por teléfono y, al no lograrlo, se dirigió al condominio. Allí, la presidenta de la comunidad les informó de que la joven había muerto la noche anterior y que el cuerpo ya había sido trasladado al Instituto Médico Legal (IML).
“Observé un movimiento muy extraño entre los empleados; eso me empezó a desesperar. Cuando entramos a la oficina de la presidenta, ella nos dio la noticia: ‘Señora Isorlanda, su hija murió anoche y ya está en el IML’. El dolor que sentí fue como si me desgarraran por dentro. Entonces pregunté: ¿qué le pasó a mi hija? y hasta hoy no sé la respuesta”, relata Isorlanda.
La progenitora también ha señalado que, desde la muerte de Isabelle, no ha recibido ningún contacto de la familia del novio. Según dice, el hombre la bloqueó en todas las redes sociales.
La Policía Civil de Ceará investiga las circunstancias de la muerte. En el análisis inicial de la escena y de las imágenes de las cámaras de seguridad del edificio, se registró que Isabelle entró sola en un ascensor y se dirigió a la azotea del bloque, situada en la planta 23. Posteriormente, se encontraron indicios compatibles con una caída desde altura.
El informe cadavérico preliminar atribuye la causa del fallecimiento a un politraumatismo craneoencefálico y de tórax, lesiones compatibles con el impacto contra el suelo luego de una caída. Los exámenes toxicológicos realizados al cuerpo no detectaron sustancias de interés clínico ni tóxicas.
El término politraumatismo se utiliza en medicina forense para describir lesiones múltiples y graves en diferentes partes del cuerpo, lo que sugiere que el impacto fue de gran magnitud. Este tipo de diagnóstico se basa en la observación de fracturas óseas, contusiones internas y hemorragias que deben ser analizadas en laboratorio.
En Brasil, el Instituto Médico Legal es el organismo público encargado de la realización de autopsias y análisis de cadáveres en casos de muerte violenta o incierta. Sus técnicos llevan a cabo una serie de pruebas complementarias, como estudios histológicos y toxicológicos, para establecer con mayor precisión las causas del fallecimiento y el momento aproximado en que ocurrió.
Paralelamente, la Policía Civil recopila testimonios y entrevistas a testigos o personas vinculadas con el caso, siguiendo un protocolo de cadena de custodia para preservar las pruebas. Hasta el momento, el novio de Isabelle es considerado testigo clave y está siendo buscado por las autoridades para prestar declaración; no obstante, aún no ha sido localizado.
En investigaciones de este tipo, los investigadores también suelen requerir el informe de perícia balística, estudios de teléfono celular y registros de acceso al edificio para reconstruir la secuencia de hechos. Las diligencias pueden prolongarse varias semanas hasta que el Ministerio Público tome una decisión sobre la apertura de una causa penal formal.
Este suceso pone de relieve la importancia de los protocolos de seguridad en residenciales de gran altura y la necesidad de esclarecer si la caída de la joven fue un accidente, un hecho voluntario o un posible acto de terceras personas. La familia de Isabelle permanece a la espera de los resultados definitivos de la investigación y de las explicaciones oficiales sobre la trágica pérdida de la estudiante.


