Susy Nogueira Cavalcante, de 21 años, estaba ingresada en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de un hospital de Goiânia tras sufrir una grave crisis convulsiva cuando, según la investigación, fue víctima de abuso dentro de la propia habitación. La joven se encontraba sedada y con las manos atadas en el momento del presunto ataque, que habría sido captado por las cámaras de seguridad de la unidad.
De acuerdo con las pesquisas, el técnico de enfermería responsable permaneció en la estancia durante aproximadamente una hora. Tras ser advertido de lo sucedido por la propia Susy, quien relató los hechos a una trabajadora del hospital, el sospechoso fue apartado de sus funciones y detenido preventivamente mientras prosigue la averiguación de los hechos.
Pocos días después, Susy falleció a causa de una embolia pulmonar. La familia de la joven solo tuvo conocimiento de la sospecha de abuso durante el velatorio, cuando los allegados se enfrentaron a la trágica posibilidad de que hubiera ocurrido un episodio de violencia dentro del centro sanitario.
Simultáneamente, las circunstancias de la muerte de Susy comenzaron a ser objeto de investigación. Durante el proceso de atención médica, la paciente sufrió una lesión en la tráquea al ser sometida a un procedimiento de intubación. Ante la gravedad del incidente, varios médicos fueron imputados por homicidio culposo, al presumirse que podría haberse producido un fallo en el protocolo de la maniobra de intubación.
La familia planteó la hipótesis de que la perforación o desgarro de la tráquea pudo haber influido de forma determinante en el desenlace fatal. Esta línea de investigación, centrada en las posibles negligencias médicas, continúa abierta, con peritos forenses y expertos en cuidados intensivos examinando cada acto clínico y cada paso del tratamiento proporcionado a Susy.
El caso tomó un nuevo giro cuando parientes de otra paciente, una anciana ingresada en la misma UCI, denunciaron ante la policía posibles abusos cometidos por el mismo técnico de enfermería. Esta nueva acusación impulsó a las autoridades a ampliar las diligencias, a fin de determinar si existen más víctimas y esclarecer la extensión de los hechos.
Contexto y consideraciones técnicas:
Una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) es un espacio especialmente equipado para atender a pacientes en estado grave o crítico, donde se emplean dispositivos de monitorización continua, respiradores mecánicos e intervenciones complejas como la intubación orotraqueal. La intubación consiste en introducir un tubo en la tráquea para garantizar la permeabilidad de las vías respiratorias, un procedimiento de alto riesgo si no se realiza con precisión y conocimiento profundo de la anatomía del paciente.
Una embolia pulmonar es la obstrucción de una arteria en el pulmón, normalmente por un trombo que se desplaza desde las venas de las extremidades inferiores. Puede ser consecuencia de inmovilización prolongada, cirugías o complicaciones en el ámbito hospitalario. La combinación de sedación, sujeción física y crisis convulsiva multiplica los riesgos de desarrollar coágulos que terminan alojándose en la circulación pulmonar.
En Brasil, la responsabilidad de los profesionales de la salud se regula por el Código de Ética Médica y el de Enfermería, así como por normativas de control interno de los hospitales. Cuando hay indicios de fallo en el deber de cuidado, se inicia un proceso judicial que puede derivar en cargos por homicidio culposo o abuso de autoridad, según la gravedad de la omisión o la comisión de actos ilícitos.
Las investigaciones en curso buscan no solo sancionar al presunto agresor, sino también depurar responsabilidades en el equipo médico que asistió a Susy. Se analizan registros de cámaras, turnos de personal, bitácoras de administración de fármacos y protocolos de sujeción para determinar si existieron violaciones sistemáticas de los derechos del paciente.
La atención a víctimas de agresión en entornos sanitarios requiere protocolos específicos, formación continua del personal y mecanismos de alerta rápida. El caso de Susy Nogueira ha puesto de manifiesto la necesidad de reforzar los controles internos en las UCIs y garantizar que todas las personas ingresadas, especialmente aquellas con alteraciones del nivel de conciencia, cuenten con supervisión adecuada y protección frente a posibles abusos.


