
Vecinos y rescatistas revisan los escombros tras el sismo en Pereira (Foto: Instagram)
En la ciudad de Pereira, al menos 40 personas han fallecido, según informó el alcalde de Pereira. El balance preliminar revela gran cantidad de viviendas afectadas y daños en infraestructuras clave de la capital del departamento de Risaralda. El alcalde de Pereira precisó que los equipos de emergencia trabajan sin descanso para atender a los heridos y garantizar la seguridad de los residentes.
El sismo, cuya magnitud aún no ha sido confirmada por las autoridades geológicas, fue percibido con fuerza en al menos nueve departamentos colombianos. Además de Pereira, el temblor sacudió localidades situadas en diferentes regiones del país, obligando a miles de ciudadanos a abandonar edificios y espacios públicos en busca de zonas seguras.
Pereira, con cerca de medio millón de habitantes, es uno de los principales centros urbanos del Eje Cafetero. Esta región, caracterizada por su actividad agrícola y turística, presenta una orografía montañosa que puede intensificar las ondas sísmicas. El alcalde de Pereira destacó la colaboración de los cuerpos de bomberos, la Defensa Civil y la Cruz Roja en las labores de rescate y atención sanitaria.
Colombia se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde la placa de Nazca subduce bajo la placa Sudamericana, generando frecuentes movimientos telúricos. La zona andina en la que se ubica Pereira registra actividad sísmica habitual, aunque no siempre con consecuencias tan graves. Experiencias anteriores han demostrado que la combinación de terreno accidentado y asentamientos urbanos densos incrementa la vulnerabilidad frente a los temblores.
Tras el temblor, se han activado los protocolos del Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Las autoridades locales realizan inspecciones técnicas en puentes, carreteras y edificios públicos para evaluar su estado estructural. El alcalde de Pereira insistió en que la prioridad es verificar la habitabilidad de las edificaciones y restablecer los servicios básicos, como agua potable y energía eléctrica.
La respuesta ciudadana también ha sido un factor clave: grupos vecinales organizados y voluntarios se han desplazado a las zonas más afectadas para colaborar en la atención de familias desplazadas y en la entrega de alimentos y medicinas. Diversos albergues temporales se han habilitado en colegios y centros comunitarios bajo supervisión de organismos humanitarios.
En los próximos días se esperan más reportes oficiales sobre la extensión de los daños y la cifra final de víctimas. Mientras tanto, el alcalde de Pereira ha hecho un llamamiento a mantener la calma, seguir las indicaciones de las autoridades y evitar difundir información no verificada. La coordinación entre cuerpos de socorro y la conciencia de la población serán determinantes para afrontar las consecuencias de este terremoto.


