
Atentado en un autobús de Damasco: 2 muertos y 13 heridos (Foto: Instagram)
Al menos dos personas murieron y trece resultaron heridas después de que estallara una bomba dentro de un autobús en Damasco. El artefacto explotó en el interior del vehículo cuando circulaba por una de las zonas más concurridas de la capital siria, provocando daños considerables en los asientos y las ventanillas.
Según testigos presenciales, la detonación se produjo de forma repentina y generó una gran columna de humo que obligó a pasajeros y transeúntes a dispersarse rápidamente por las calles cercanas. Varios heridos presentaban fragmentos en la ropa y quemaduras leves, mientras que los fallecidos perdieron la vida por la fuerza de la explosión y las astillas metálicas.
Este ataque se enmarca en una serie de atentados con explosivos que han sacudido a Damasco durante la última década, en el contexto de la guerra civil siria iniciada en 2011. A lo largo de esos años, los autobuses y otros medios de transporte público han sido blanco recurrente de grupos que emplean artefactos improvisados para sembrar el terror y desestabilizar la seguridad urbana.
Los dispositivos empleados en este tipo de atentados suelen consistir en bombas caseras o cargas de metralla colocadas dentro del habitáculo o bajo los asientos del vehículo, diseñadas para maximizar el número de víctimas y causar el mayor impacto posible en un espacio confinado. La detonación de un explosivo en el interior de un autobús multiplica la onda expansiva y el número de fragmentos, lo que agrava las consecuencias para los ocupantes y la infraestructura.
Los servicios sanitarios de Damasco movilizaron varias ambulancias para atender a los heridos y trasladarlos a los hospitales más cercanos. En el lugar del suceso, los equipos de rescate y la policía militarizada siria acordonaron la zona para facilitar la evacuación de los afectados y proceder al desescombro, mientras especialistas en desactivación de explosivos examinaban los restos del artefacto.
La capital siria, con más de dos millones de habitantes antes del conflicto, ha visto cómo su red de transporte público ha quedado reducida y convertida en blanco frecuente de atentados. El uso de autobuses como medio de desplazamiento diario contrasta con el riesgo constante al que se exponen pasajeros y conductores, lo que ha reducido la confianza de la población en los trayectos urbanos.
Las autoridades sirias han anunciado que investigan el incidente para tratar de identificar a los responsables y esclarecer las circunstancias exactas de la colocación de la bomba. Aunque todavía no se atribuye la autoría a ningún grupo en particular, este tipo de acciones se vincula habitualmente a facciones insurgentes que operan en varias provincias y buscan debilitar el control gubernamental.


