
Personal de rescate y sanitario embarca en un avión de transporte para reforzar el hospital de campaña. (Foto: Instagram)
El hospital instalado para atender emergencias tras el terremoto ha realizado 2.695 atenciones médicas desde el 29 de junio. Esta unidad sanitaria temporal comenzó a operar inmediatamente después del seísmo que dejó numerosas infraestructuras dañadas y carencia de servicios esenciales. Con carácter de urgencia, el hospital de campaña ha ofrecido atención continuada los siete días de la semana, convirtiéndose en el principal recurso para la población afectada en zonas donde los centros médicos convencionales resultaron inoperativos o de difícil acceso.
El terremoto que motivó el despliegue de este hospital de campaña sacudió la región y provocó importantes daños en carreteras, viviendas y hospitales. Ante la imposibilidad de atender a todos los heridos en centros fijos, las autoridades locales, en coordinación con equipos de respuesta rápida, procedieron a montar tiendas de campaña reforzadas y módulos médicos prefabricados para garantizar una cobertura sanitaria mínima. La fecha clave de inicio de actividad, el 29 de junio, marcó el punto de partida de una intervención que sigue activa a día de hoy.
La infraestructura del hospital incluye carpas isotérmicas para consultas, quirófanos móviles, áreas de diagnóstico por imagen portátiles y un pequeño laboratorio básico para análisis de sangre. Se han instalado generadores eléctricos de emergencia y sistemas de depuración de agua para asegurar el suministro continuo tanto de electricidad como de líquidos limpios. Asimismo, se dispuso de equipos de esterilización y refrigeración para conservar medicamentos y vacunas, además de asegurar las condiciones mínimas de higiene y seguridad en quirófano.
Los profesionales que atienden a los pacientes proceden de diversas especialidades: medicina de urgencias, cirugía traumatológica, enfermería, pediatría y psicología. Gracias a la colaboración entre médicos locales y voluntarios extranjeros, se lograron cubrir tanto intervenciones quirúrgicas menores como la atención primaria de dolencias cotidianas. Además, se habilitó un espacio para asistencia psicológica destinado a víctimas que presentan síntomas de estrés postraumático, siguiendo protocolos internacionales de salud mental en desastres.
El balance de 2.695 atenciones en poco más de un mes refleja un promedio superior a 80 consultas diarias. Las prestaciones incluyen curas de heridas, inmovilizaciones de fracturas, suturas, administración de fluidos intravenosos y suministro de medicación analgésica y antibiótica. Este ritmo de trabajo pone de relieve la magnitud de la demanda sanitaria y la capacidad de los equipos para adaptarse a situaciones de alta presión, limitación de recursos y condiciones climáticas variables.
La instalación temporal de este hospital representa una respuesta eficaz ante catástrofes naturales, como se ha demostrado en terremotos previos en distintas partes del mundo. Estas unidades de emergencia permiten estabilizar a los heridos, reducir la mortalidad y aliviar la carga de los hospitales permanentes. A medida que avanza la recuperación de la infraestructura local, las autoridades planifican la desmovilización paulatina de los módulos médicos y su reemplazo por servicios sanitarios definitivos, garantizando así una transición ordenada hacia la fase de reconstrucción.


