El Grêmio venció al Cruzeiro por 3 a 1 en un encuentro disputado en el Estadio Nacional de Brasilia, en un duelo correspondiente al Campeonato Brasileño de fútbol. Tras el pitido final, el entrenador del Grêmio, Luís Castro, valoró el desempeño de sus jugadores y subrayó la diferencia de actitud que observó en comparación con la derrota previa ante la Chapecoense, donde cayeron por 2 a 1.
“Son contextos completamente distintos, y el adversario exigió mucho de nosotros. Necesitábamos compromiso y rigor. Sabíamos que era imprescindible cerrar bien la defensa y eso debe ser un esfuerzo de todo el equipo. A partir de la recuperación del balón, teníamos que avanzar con seguridad. En el partido anterior faltó esa seguridad en la circulación del balón, lo que nos llevó a la derrota”, explicó el técnico portugués en la zona mixta.
El énfasis de Castro en la solidez defensiva responde a la importancia de mantener una línea atrás compacta, evitando espacios entre los mediocampistas y los centrales. Esta estrategia no solo dificulta las transiciones del rival, sino que también favorece la rápida salida rápida hacia los extremos, un recurso habitual en el estilo de juego del Grêmio. La circulación ordenada del balón, según el preparador luso, es un elemento esencial para generar situaciones de peligro sin exponerse a contragolpes.
El técnico también tuvo palabras de elogio para el plantel. “Estoy satisfecho con el compromiso de los jugadores, siempre han demostrado una gran dedicación al trabajo diario. Todos dieron lo mejor de sí y felicito al grupo por la actuación durante el partido”, añadió Castro. Durante la semana previa, el entrenador insistió en entrenamientos centrados en el repliegue defensivo y en la precisión de los pases cortos para mejorar la posesión y el control del ritmo del juego.
Los goles del Grêmio fueron anotados por Carlos Vinícius, Juan Nardoni y Matheus Nascimento. Vinícius, delantero de trayectoria en el fútbol europeo, abrió el marcador con un remate preciso dentro del área; Nardoni, centrocampista joven con excelente visión, amplió la ventaja en el segundo tiempo; mientras que Nascimento, en plena progresión, sentenció con un disparo cruzado. Por su parte, Jhonathan Sinisterra, extremo del Cruzeiro, logró descontar tras una rápida transición en la que superó a la defensa local.
El próximo compromiso del Grêmio está previsto para el viernes 17 de julio, cuando visitará al Mirassol fuera de casa. Este enfrentamiento será otro capítulo en la búsqueda de puntos claves de cara a la clasificación en el Campeonato Brasileño, una competición que reúne a los principales clubes de Brasil y cuyos primeros puestos otorgan acceso a torneos internacionales como la Copa Libertadores.
Históricamente, el Grêmio, fundado en 1903 en Porto Alegre (Rio Grande do Sul), es uno de los equipos más laureados de Brasil, con múltiples títulos nacionales e internacionales. El Cruzeiro, por su parte, tiene su sede en Belo Horizonte (Minas Gerais) y también figura entre los grandes del país. Ambos clubes acostumbran a protagonizar encuentros muy disputados, tanto por la calidad de sus planteles como por la afición que movilizan.
Con este triunfo, el Grêmio recupera la confianza tras el tropiezo ante la Chapecoense y refuerza la sensación de que, bajo la dirección de Luís Castro, su estilo de juego tiende a mejorar partidos tras partidos, especialmente en la solidez defensiva y en la eficacia a la hora de atacar.


