Dos brasileños, condenados por una serie de asaltos a bancos en Portugal, siguieron un patrón ya conocido en Brasil: emplearon disfraces, planearon cuidadosamente sus entradas en las sucursales, intimidaron a las víctimas, secuestraron personas y blanquearon el dinero robado.
El Tribunal de Évora dictó la sentencia el 28 de abril de este año, imponiendo en conjunto penas que suman 32 años y medio de prisión. Akelson Rodrigues de Jesus, de 44 años, recibió 20 años y medio, mientras que Jhones dos Santos, de 43, fue condenado a 12 años. Ambos fueron responsabilizados por ataques a varias entidades bancarias portuguesas, de donde apropiaron cerca de 548.000 euros.
Hasta la publicación de este artículo, el diario Metrópoles no ha logrado obtener reacción alguna de las defensas de los acusados, pese a haberles solicitado declaraciones. El espacio para cualquier manifestación permanece abierto.
Según los registros oficiales, la pareja criminal llevó a cabo robos marcados por violencia, amenaza con armas de fuego, ataduras y desplazamiento forzoso de clientes y empleados, con el objetivo de dificultar la identificación de los autores. Además, implementaron un complejo sistema de blanqueo para dar apariencia lícita a los fondos obtenidos.
Akelson fue declarado culpable de siete asaltos a mano armada, nueve casos de secuestro, un delito de blanqueo de capitales —equivalente a lavado de dinero— y cuatro falsificaciones de documentos, un total de 21 infracciones penales. Por su parte, Jhones afrontó condenas por dos robos a bancos, un secuestro y un delito de blanqueo, sumando cuatro cargos formales.
Durante la lectura del fallo, el presidente del colectivo de jueces subrayó que no se trataba de “hurtos de pequeña cuantía” sino de robos de “importes elevados”, calificando a los acusados como “profesionales del crimen”.
Akelson Rodrigues de Jesus, natural de Tailândia, en el estado de Pará (Brasil), nació el 6 de diciembre de 1981. Antes de esta nueva condena en Évora, ya acumulaba antecedentes en Portugal, con sentencias impuestas por tribunales en distintas localidades. Entre los delitos previos figuran robo, coacción, falsificación de documentos, conducción sin permiso, secuestro y lavado de dinero.
Estuvo preso en el Establecimiento Prisional de Coimbra desde el 18 de mayo de 2016, con fecha de finalización de pena prevista el 12 de marzo de 2038. En 2022 fue trasladado a Brasil para proseguir el cumplimiento de su condena, pero los documentos federales del Pará no aclaran cómo pudo salir del sistema penitenciario nacional antes de regresar a Europa y participar en los asaltos entre julio de 2023 y septiembre de 2024.
En Brasil, la Justicia Federal de Guarulhos llegó a investigar un presunto uso de documentos falsos para obtener pasaporte en 2023. Según la pericia papiloscópica, un pasaporte que portaba Akelson y una cédula de identidad a nombre de otra persona compartían las mismas huellas dactilares. Tras dos intentos de entrada sin éxito a Europa —España en julio de 2015 y Portugal en octubre—, logró viajar a Holanda en noviembre con un pasaporte fraudulento.
Estos hechos evidencian los desafíos de la cooperación internacional en materia penal entre Brasil y Portugal, que se rigen por convenios de extradición y de ejecución de penas. Aun cuando ambos países comparten el mismo idioma y mantienen acuerdos bilaterales de asistencia jurídica, el control de documentos y la vigilancia en fronteras siguen siendo puntos sensibles para evitar el tránsito de delincuentes reincidentes.
Jhones dos Santos es el segundo ciudadano brasileño implicado en esta trama. Su condena, aunque menor, responde a su participación parcial en los asaltos. No existen registros públicos sobre un proceso paralelo en el sistema brasileño, pero la prensa oficial portuguesa señala que ya había sido condenado por homicidio en 2009.
El caso ilustra la sofisticación de bandas dedicadas a robos bancarios en Europa y pone de relieve la necesidad de reforzar los mecanismos de investigación, control judicial y prevención de blanqueo de capitales, tanto en el ámbito nacional portugués como en la cooperación transnacional con Brasil.


