La Cámara de los Diputados dio luz verde, este miércoles 1 de julio, a la solicitud de urgencia del Proyecto de Ley (PL) de la Misoginia. Con esta aprobación, el texto podrá ser evaluado por el pleno en cualquier momento, sin necesidad de pasar por las comisiones temáticas de manera previa. Este mecanismo de “urgencia” acelera el procedimiento legislativo y evita retrasos habituales en etapas intermedias, habilitando el debate directo en hemiciclo.
Todavía no hay una fecha definida para la votación del fondo del proyecto. El presidente de la Cámara de los Diputados, Hugo Motta (Republicanos–PB), garantizó a la ponente del texto, la diputada Tabata Amaral (PSB–SP), únicamente el análisis de urgencia. Según el reglamento interno, la aprobación de un requerimiento de urgencia no implica compromiso sobre la aprobación definitiva del proyecto, sino que establece prioridad para su inclusión en la agenda del pleno.
El grupo de trabajo constituido para examinar el contenido del PL de la Misoginia ya había aprobado el texto en su versión preliminar el pasado 16 de junio. La ponente, diputada Tabata Amaral, mantuvo el enfoque principal del proyecto, que ya contaba con el visto bueno del Senado en marzo. El proceso bicameral en el Congreso de Brasil requiere que ambos cuerpos legislativos —Senado y Cámara de Diputados— emitan dictamen favorable sobre la misma redacción antes de que el texto sea enviado al Ejecutivo para su sanción o veto presidencial.
El proyecto de ley incorpora la misoginia como agravante en la Ley nº 7.716/1989, conocida comúnmente como Ley del Racismo. Hasta la fecha, esta norma establece penas para conductas discriminatorias motivadas por raza, color, etnia, religión u origen nacional. Con la enmienda propuesta, la misoginia recibirá un tratamiento jurídico similar, castigándose como injuria misógina con pena de reclusión de dos a cinco años, además de multa. La inclusión de la misoginia en dicha ley refleja un acercamiento técnico que equipara la violencia y discriminación por género a otros delitos de odio ya tipificados.
La principal modificación introducida por la ponente consistió en redefinir la noción de misoginia. En la versión original, el término se describía como la manifestación de “odio” o “aversión” contra las mujeres. El dictamen aprobado sustituyó esa definición vaga por un concepto basado en acciones concretas, detallando conductas discriminatorias y actos de violencia simbólica o material contra las mujeres. Este cambio buscó eliminar ambigüedades terminológicas y facilitar la aplicación práctica del tipo penal en tribunales.
En la red social X (antes Twitter), Hugo Motta celebró la aprobación de la urgencia y afirmó que “acompaña de cerca” el trabajo de la ponente Tabata Amaral. En su mensaje, el presidente de la Cámara subrayó el compromiso institucional con la lucha contra la misoginia y la violencia de género:
“Afirmamos nuestro compromiso en el combate a la misoginia y a la violencia contra las mujeres. Aprobamos hoy la urgencia del proyecto que trata el tema, acelerando su tramitación.”
La figura del requerimiento de urgencia, prevista en el artículo 166 del Reglamento de la Cámara de los Diputados, permite a un mínimo de 200 diputados solicitar que un proyecto deje de tramitarse por comisiones y sea debatido directamente en el pleno. Una vez aprobado el pedido, cualquier diputado puede inscribir la propuesta en la lista de prioridades para su votación inmediata.
El texto ahora aguarda la convocatoria de sesión plenaria. Mientras tanto, diversas entidades de la sociedad civil y organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres han seguido de cerca los debates y análisis técnicos del PL. Su eventual aprobación definitiva supondría un paso relevante en el endurecimiento del marco legal brasileño contra la violencia de género.


