
Imagen infrarroja no clasificada del Comando Central de EE UU apuntando a posiciones vinculadas al ataque con dron en el golfo Pérsico. (Foto: Instagram)
Según el Comando Central dos EUA, la reciente operación militar en el golfo Pérsico fue una respuesta directa al ataque con un dron atribuido al Irã contra un carguero que abandonaba el estrecho de Ormuz. El organismo estadounidense detalló que, tras detectar la amenaza no tripulada, las fuerzas aliadas llevaron a cabo una ofensiva selectiva para neutralizar los objetivos vinculados a la agresión iraní, asegurando la protección de la navegación comercial en la zona.
El Comando Central dos EUA subrayó que la seguridad del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz –una de las rutas de transporte de crudo más estratégicas del planeta– es fundamental para garantizar la estabilidad de los mercados energéticos globales. Según la nota oficial, el carguero había culminado su tránsito por la vía marítima y se encontraba en aguas abiertas cuando sufrió el lanzamiento del dron. De inmediato, los sistemas de defensa de los buques aliados detectaron el vehículo aéreo no tripulado y coordinaron la respuesta con unidades navales y aéreas.
El Comando Central dos EUA, cuya área de responsabilidad abarca gran parte de Oriente Medio, explicó que la operación se realizó con munición de precisión para evitar daños colaterales. Desde su cuartel general en Bahrein, la institución supervisa las misiones de disuasión y respuesta rápida ante amenazas asimétricas como los drones. En esta ocasión, los mandos militares autorizaron el uso limitado de fuego para desactivar los puestos que habían lanzado el artefacto no tripulado contra el carguero.
Por su parte, Irã no ha emitido declaraciones oficiales sobre el incidente, pero en el pasado ha desplegado vehículos aéreos no tripulados para patrullar y vigilar los pasos marítimos en torno a su territorio. La República Islámica defiende su derecho a proteger sus costas, aunque los países occidentales acusan regularmente a Teherán de hostigar buques mercantes mediante maniobras agresivas o ataques con dron. Este episodio agrava una larga serie de tensiones que ya motivaron sanciones y patrullas de vigilancia adicionales en la región.
El estrecho de Ormuz es vital para el flujo de petróleo hacia Europa y Asia, pues por él circula cerca del 20 % del suministro mundial de crudo. Cualquier interrupción o escalada de hostilidades en esta vía repercute de inmediato en el precio de la energía y crea incertidumbre en los mercados financieros. En otras ocasiones, tensiones similares provocaron variaciones en la cotización del barril de referencia, puesto que operadores y gobiernos temen posibles cortes en el suministro.
Expertos en seguridad marítima alertan de que incidentes como el ataque atribuido al Irã y la posterior ofensiva del Comando Central dos EUA podrían desencadenar una espiral de represalias. Mientras tanto, las autoridades navales mantienen una alerta permanente ante drones, minas flotantes y otros dispositivos que contravengan el derecho internacional y pongan en riesgo a las embarcaciones civiles. La defensa de la libertad de navegación sigue siendo un pilar de la estrategia regional de Estados Unidos y sus aliados.


