
Brooke George se declara en legítima defensa tras la muerte de su novio (Foto: Instagram)
Brooke George, influenciadora británica, sostiene que acabó con la vida de su novio alegando legítima defensa. Según la versión que ha presentado ante las autoridades, el incidente se produjo durante una confrontación en la que ella percibió una amenaza inminente para su integridad física. La propia Brooke George ha declarado que actuó de forma instintiva para protegerse cuando consideró que su vida corría peligro.
Aunque los detalles precisos del altercado que culminó en el fallecimiento de la víctima no han sido difundidos en su totalidad, las informaciones disponibles señalan que Brooke George contactó con la policía apenas unos minutos después de producirse el suceso. El cuerpo del joven fue sometido a una autopsia que confirmó que la causa de la muerte se ajusta a los impactos recibidos; por su parte, la declaración de Brooke George constituye el eje de la defensa ante un eventual proceso penal.
La figura de la legítima defensa en el ordenamiento jurídico del Reino Unido exige la concurrencia de varios requisitos: la existencia de una amenaza grave, la necesidad de repelerla y el uso de una fuerza proporcional. En este sentido, la versión de Brooke George se alinea con la doctrina legal que permite a una persona emplear medios de defensa cuando no existen vías de escape razonables y el perjuicio que se causa no resulta desproporcionado en relación con el peligro enfrentado.
Tras la presentación de la denuncia y la declaración de Brooke George, la investigación la ha asumido la policía metropolitana, que recabará pruebas testimoniales y periciales para determinar si procede o no formular cargos. En este tipo de casos, la fiscalía analiza si la conducta se encuadra en un delito de homicidio o si queda cubierta por la exención prevista para la legítima defensa. El juez de instrucción valorará la documentación forense y la coherencia de los testimonios antes de decidir sobre medidas cautelares o la apertura de juicio.
Este suceso pone de relieve la particular atención mediática que rodea a las figuras públicas como Brooke George, cuya actividad en redes sociales alcanza a miles de seguidores. Casos de violencia que involucran a influencers suelen generar debate sobre la exposición privada y la repercusión de sus declaraciones. En las próximas semanas, la evolución procesal aportará mayor claridad sobre si la actuación de Brooke George se ajustó a los requisitos legales de la legítima defensa o si, por el contrario, existen indicios suficientes para acusarla formalmente de un delito grave.


