La actriz estadounidense Daveigh Chase, reconocida internacionalmente por interpretar a Samara en la película de terror “El llamado” (2002), falleció el martes 16 de junio a los 35 años. La noticia fue confirmada al portal TMZ por su pareja, Roy Hernandez, de 24 años, quien detalló que la artista llevaba tiempo batallando contra graves problemas de salud.
Según el testimonio de Hernandez, Chase había sido diagnosticada con meningitis, una inflamación de las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal. Este cuadro clínico implicó para la intérprete diversas complicaciones, entre ellas infecciones severas en el torrente sanguíneo. Las infecciones se agravaron y dieron lugar a sepsis, una respuesta extrema del cuerpo a la infección que puede derivar en una caída drástica de la tensión arterial y múltiples daños a órganos vitales.
La sepsis es una de las principales causas de mortalidad asociados a infecciones graves. Cuando el sistema inmunitario reacciona de forma descontrolada, el torrente sanguíneo puede inundarse de sustancias químicas destinadas a combatir la infección, lo que produce inflamación en todo el organismo. Si no se controla a tiempo, la sepsis puede progresar a un estado de shock séptico y provocar fallo multiorgánico.
En las primeras semanas de junio, Daveigh Chase fue ingresada en un hospital de Los Ángeles por un cuadro de desnutrición severa. Durante su estancia, amigos y familiares organizaron una iniciativa de micromecenazgo online, una llamada “vaquinha” digital, para recaudar fondos y cubrir los gastos médicos y de rehabilitación. Estas campañas de recaudación se han convertido en los últimos años en un recurso habitual para pacientes con tratamientos prolongados, especialmente cuando existe necesidad de costear medicinas, cuidados especiales o desplazamientos entre centros sanitarios.
Aparte de su papel más popular como la misteriosa Samara Morgan, Chase formó parte del reparto de la película de animación Lilo & Stitch (2002), donde prestó su voz al personaje de Lilo en la versión original en inglés. Su trabajo como actriz de doblaje se extendió también a la aclamada cinta de Hayao Miyazaki El viaje de Chihiro (2001), en la que interpretó la voz de la protagonista, Chihiro Ogino, en la versión producida para el público estadounidense.
Daveigh Chase había comenzado su carrera artística muy joven, debutando en anuncios publicitarios y pequeñas apariciones en series de televisión. Con apenas diez años obtuvo el reconocimiento global gracias a “El llamado”, una adaptación estadounidense de la película japonesa Ringu (1998), dirigida por Gore Verbinski. El éxito del filme contribuyó a popularizar el género de terror oriental en Occidente y estableció nuevos estándares en el uso del suspense y la atmósfera inquietante en el cine de horror.
A lo largo de su trayectoria, Chase combinó actuaciones en cine y televisión con proyectos de doblaje, mostrando una versatilidad que la convirtió en una voz familiar para el público infantil y juvenil. La noticia de su fallecimiento ha generado numerosas reacciones en redes sociales, donde colegas, fanáticos y profesionales del sector lamentan la pérdida de una actriz cuya imagen de niña inquietante en “El llamado” permanecía aún en la memoria de muchos.
Este trágico desenlace pone de relieve la importancia de la detección precoz de enfermedades como la meningitis y la sepsis, así como la necesidad de fortalecer los sistemas de salud y el apoyo a pacientes con patologías graves. La carrera de Daveigh Chase quedará asociada a personajes que han marcado un hito en el cine de terror y en la animación, dejando un legado que trasciende su prematura despedida.


