
Humo sobre edificios dañados tras el ataque israelí en Dahiyeh, Beirut. (Foto: Instagram)
En un comunicado oficial, Netanyahu aseguró que los bombardeos israelíes destruyeron varios centros de mando del grupo en Dahiyeh, considerado bastión del Hezbollah en la capital libanesa. Según el primer ministro, las operaciones aéreas se centraron en infraestructuras clave utilizadas para planificar y coordinar ataques transfronterizos. Netanyahu subrayó que, tras recibir inteligencia precisa, las aeronaves de la Fuerza Aérea llevaron a cabo lanzamientos de munición guiada para neutralizar esas instalaciones sin provocar más daños colaterales.
Dahiyeh es un distrito situado al sur de Beirut que ha sido escenario recurrente de tensiones entre Israel y las milicias libanesas. Conocido como un suburbio predominantemente chií, este enclave alberga residencias, centros comunitarios y cuarteles del Hezbollah. La densidad urbana y la proximidad a la línea de frontera convierten a Dahiyeh en un objetivo estratégico cada vez que aumentan los choques entre ambos bandos. Las autoridades israelíes consideran que dentro de este perímetro se encuentran los centros neurálgicos que permiten la coordinación de lanzamientos de cohetes hacia territorio israelí.
El Hezbollah, fundado en la década de 1980 con apoyo inicial de Irán y Siria, evolucionó de una milicia de resistencia contra la ocupación israelí al sur del Líbano a un actor político con representación parlamentaria. A lo largo de los años, la organización ha consolidado una estructura militar capaz de lanzar ataques de diversa escala y de mantener una red de túneles e instalaciones en el sur de Beirut. Sus líderes han defendido que esas infraestructuras sirven para disuadir incursiones israelíes y garantizar la seguridad de las comunidades chiíes libanesas, una justificación que choca con Jerusalén.
El enfrentamiento entre Israel y el Hezbollah alcanzó su punto crítico en la Guerra de 2006, un conflicto de 34 días que dejó miles de muertos y daños masivos en infraestructuras civiles de ambos países. Durante aquel episodio, Dahiyeh fue uno de los distritos más golpeados por la aviación israelí, lo que marcó un antes y un después en la percepción internacional del barrio. Desde entonces, el intercambio de fuego se ha mantenido en niveles de baja intensidad, aunque con ocasionales escaladas que culminan en bombardeos selectivos como los denunciados hoy por Netanyahu.
La operación comunicada por Netanyahu refuerza la preocupación por un posible nuevo ciclo de hostilidades entre Israel y el Hezbollah. Analistas advierten que cualquier acción en Dahiyeh podría desencadenar represalias inmediatas desde el Líbano, donde el grupo mantiene capacidad para responder con sistemas de cohetes de corto y mediano alcance. Mientras tanto, la comunidad internacional hace un llamamiento a la contención, recordando que la frágil estabilidad de la capital libanesa y la región del Levante penden de acontecimientos que, en cuestión de horas, pueden escalar a crisis de mayor envergadura.


