Piloto de la FAB observa caza en el patio de un aeródromo al atardecer (Foto: Instagram)
Un supuesto OVNI filmado en Campo Largo, en la Región Metropolitana de Curitiba, generó gran expectación en Internet y motivó que el caso fuera remitido a las autoridades de Brasil. El origen de la controversia se remonta a la publicación de varios vídeos por parte del influencer Mayk Leão, quien aseguró haber percibido un objeto luminoso desplazándose sobre la zona rural donde reside. Según su relato, el objeto emitía luces de distintos colores, acompañadas de ruidos inauditos, y permaneció visible durante varios minutos antes de desvanecerse abruptamente.
Campo Largo, municipio de más de 130 000 habitantes situado en el estado de Paraná, forma parte del cinturón agrícola que rodea Curitiba. Su geografía combina áreas boscosas y extensas plantaciones, lo que contribuye a una atmósfera propicia para quienes buscan fenómenos aéreos poco frecuentes. No obstante, la falta de puntos de referencia y la escasa iluminación nocturna suelen intensificar las impresiones visuales de quien observa el cielo.
La historia adquirió rápidamente carácter viral gracias a las imágenes grabadas en condiciones de baja luminosidad y al misterio inherente a los avistamientos de objetos no identificados. Los internautas especularon sobre la naturaleza del fenómeno, barajando hipótesis que iban desde aviones de prueba y drones de gran altitud hasta globos meteorológicos o fenómenos naturales atmosféricos. En medio de este debate, tanto la Força Aérea Brasileira (FAB) como la Agência Brasileira de Inteligência (ABIN) recibieron solicitudes de esclarecimiento.
Qué dijo la FAB al respecto
El Departamento de Control del Espacio Aéreo de la FAB emitió un comunicado oficial en el que confirmó que no se registraron anomalías en la región durante la fecha indicada por el influencer. Según el texto, “la vigilancia y el control del espacio aéreo transcurrieron con total normalidad”. Los radares de defensa aérea, que operan en varias bandas de frecuencia para detectar ecos de objetos en vuelo y determinar su distancia y altitud, no registraron señales de interés. Asimismo, los aeropuertos cercanos no reportaron incidentes que coincidieran con el presunto acontecimiento.
Estos sistemas de radar están diseñados para identificar aeronaves civiles y militares, así como artefactos balísticos y drones de pequeño tamaño. Sin embargo, factores como la altitud de paso, la velocidad o la firma radar reducida pueden impedir la detección de ciertos blancos. Del mismo modo, fenómenos como reflejos lumínicos, dispersión atmosférica y hasta meteoritos pueden ser confundidos con objetos volantes no identificados.
Posibles factores de confusión
Expertos en observación del cielo señalan que, de noche, la percepción humana puede jugar malas pasadas: un punto brillante sin referencias aparentes tiende a parecer más grande o próximo de lo que realmente es. Variables como la humedad, la presencia de nubes altas y la contaminación lumínica influyen también en la claridad y el color aparente de la luz. Adicionalmente, globos sonda, bengalas militares y luces de advertencia de torres de comunicaciones han sido históricamente confundidos con OVNIs.
La negativa de la ABIN
Por otro lado, circuló en redes sociales un supuesto documento atribuible a la ABIN en el que se relataba un intento de contacto con el influencer. La agencia de inteligencia civil desmintió cualquier vinculación con el caso: “La ABIN no se ha puesto en contacto con el influencer ni reconoce el documento que circula sobre este asunto”. Creada en 1999, la ABIN es el órgano encargado de recopilar y analizar información estratégica para la defensa de la seguridad nacional, sin atribuirse funciones de control del espacio aéreo.
Ante la ausencia de pruebas concretas y la falta de confirmación oficial, el misterio de las luces vistas en Campo Largo permanece sin resolver. Hasta ahora, el episodio deja dos aclaraciones formales que subrayan la normalidad de los sistemas de vigilancia aérea y la inexistencia de acciones de inteligencia vinculadas al suceso. El debate continúa abierto, alimentado por el interés popular en los enigmas del cielo y por los numerosos precedentes históricos de avistamientos inexplicables en Brasil y en el mundo.


