
Miguel Díaz-Canel durante su alocución oficial, defendiendo la soberanía de Cuba frente a la denuncia estadounidense contra Raúl Castro (Foto: Instagram)
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel respondió con firmeza a la denuncia presentada por las autoridades de Estados Unidos contra el ex-presidente de Cuba, Raúl Castro, asegurando que el procedimiento “no posee fundamento jurídico” alguno. En su intervención oficial, Díaz-Canel subrayó que esta acción legal representa un intento de politizar la justicia y de socavar la soberanía de la isla, sin aportar pruebas sólidas que justifiquen cargos penales contra Raúl Castro.
Raúl Castro, quien ejerció la presidencia de la República de Cuba tras el retiro de Fidel Castro y lideró el país entre 2008 y 2018, se convierte ahora en el primer exmandatario cubano en afrontar un proceso de este tipo fuera de la jurisdicción nacional. Durante décadas, Castro también ocupó el cargo de primer secretario del Partido Comunista de Cuba y se mantuvo como figura clave en la historia política de la isla, tras haber participado activamente en la revolución de 1959.
El choque entre Washington y La Habana tiene profundas raíces históricas que se remontan al embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos en los años sesenta, así como a episodios de hostilidad mutua a lo largo de la Guerra Fría. En este contexto, las autoridades cubanas suelen considerar que cualquier iniciativa judicial emprendida por tribunales estadounidenses contra líderes de la Revolución constituye una maniobra de presión política y un ejercicio de jurisdicción extraterritorial.
Miguel Díaz-Canel, que asumió la presidencia del Consejo de Estado y de Ministros en 2019 y ejerce además como primer secretario del Partido Comunista de Cuba desde 2021, insistió en que el supuesto caso contra Raúl Castro carece de pruebas documentales y de legitimidad desde la perspectiva del derecho internacional. El mandatario recalcó que la denuncia refleja “una visión sesgada y parcial” que ignora los principios de inmunidad soberana reconocidos en numerosos tratados.
En su alocución televisada, Díaz-Canel enfatizó la necesidad de defender la integridad de las instituciones cubanas y de resguardar la dignidad de quienes han desempeñado funciones de responsabilidad nacional. El líder cubano puntualizó que la posición de La Habana será de rechazo absoluto a cualquier intento de extradición o de ejecución legal fuera de sus fronteras, reiterando el carácter inamistoso de esta iniciativa estadounidense.
Ante esta situación, el gobierno de Miguel Díaz-Canel ha anunciado que elevará la denuncia a foros diplomáticos y organismos multilaterales para exponer lo que considera una vulneración de los derechos fundamentales y del principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados. Asimismo, se prevé la emisión de comunicados oficiales y la puesta en marcha de una estrategia de denuncia ante instancias regionales de la ONU y del sistema interamericano de derechos humanos.


