El empresario Jonathan Andic fue detenido este martes 19 en España, sospechoso de estar implicado en la muerte de su propio padre, Isak Andic, fundador de la cadena de moda Mango. El magnate falleció en diciembre de 2024 tras precipitarse por un despeñadero durante una excursión por un sendero.
Jonathan se encontraba junto a su padre en el momento de la caída y, en un principio, las autoridades consideraron el incidente como un accidente. Sin embargo, conforme avanzaron las diligencias, la policía catalana empezó a detectar contradicciones en las declaraciones del heredero sobre el recorrido y las circunstancias que rodearon el suceso.
Según la prensa española, los investigadores llevaron a cabo reconstrucciones del trayecto, análisis técnicos de la escena y múltiples interrogatorios a lo largo del último año. En estos procedimientos, se prestó especial atención a inconsistencias en los relatos sobre el estado del terreno, la visibilidad y los movimientos de la víctima y de Jonathan antes de la tragedia.
Hasta entonces, Jonathan Andic había sido tratado únicamente como testigo, pero las autoridades le consideraron un objetivo central de las pesquisas tras considerar que sus versiones no encajaban con el resto de pruebas recogidas. Fue detenido por la policía este martes, conducido esposado ante una juez y quedó bajo custodia judicial. Hasta el momento de su arresto, el empresario mantenía que no tuvo ningún tipo de responsabilidad en la muerte de su padre.
El caso ha cobrado un interés adicional por la disputa en torno a la herencia multimillonaria que dejó Isak Andic. Estefanía Knuth, pareja del magnate en los últimos años, ha iniciado una batalla legal contra los tres hijos del fundador de Mango, reclamando el derecho a una parte del patrimonio como viuda. Este litigio ha agudizado el debate sobre la distribución de bienes en casos de sucesiones de alto valor en el ámbito internacional.
Isak Andic, fallecido a los 71 años, creó la marca Mango en la década de los ochenta en Barcelona y la convirtió en un referente global de la moda. La empresa, que factura varios miles de millones de euros al año, cuenta con más de 2.000 tiendas repartidas en alrededor de 110 países. Tras su muerte, la empresa declaró luto interno y abrió una investigación interna para colaborar con la justicia española.
En el sistema judicial español, un detenido debe prestar declaración en un plazo de 72 horas ante un juez de guardia, quien decide si dicta prisión provisional, libertad con cargos o medidas cautelares. En este caso, la acusación contra Jonathan Andic podría incluir cargos de homicidio imprudente o doloso, dependiendo de la valoración de las pruebas periciales, testificales y documentales recogidas durante la instrucción.
Las reconstrucciones de un siniestro en un entorno natural suelen implicar peritos en criminalística, especialistas en geología y técnicos en fotografía forense. Su misión es reproducir las condiciones del terreno, determinar posibles puntos de impacto y verificar la coherencia de las trayectorias descritas por los testigos. Estas pruebas pueden ser determinantes para descartar o confirmar hipótesis de accidente o agresión.
La instrucción judicial transcurre en varias fases: investigación policial, instrucción a cargo del juez, práctica de pruebas y, finalmente, el posible juicio oral. Durante el proceso, tanto la defensa como el Ministerio Fiscal pueden solicitar diligencias adicionales, entre ellas informes de reconstrucción, análisis de telefonía móvil y exámenes psicológicos de los implicados.
El caso de Jonathan Andic ha reabierto el debate sobre la seguridad en rutas de montaña y las responsabilidades civiles y penales que pueden derivarse de un desplazamiento en zonas abruptas. En España, cada año se registran varios cientos de accidentes en senderos y espacios naturales, a menudo por imprudencias o condiciones meteorológicas adversas. Las autoridades recomiendan precaución y el uso de equipamiento adecuado para evitar incidentes.


