
Xi Jinping y Donald Trump recorren la explanada del Gran Palacio del Pueblo en Pekín (Foto: Instagram)
El presidente Xi Jinping instó a fortalecer la cooperación entre China y Estados Unidos, subrayando que un enfrentamiento entre ambas potencias conllevaría perjuicios para las dos naciones. Xi Jinping señaló la importancia de mantener el diálogo y la asociación estratégica, al tiempo que destacó que la rivalidad o el choque directo socavarían los avances logrados en décadas de intercambio económico y diplomático.
Xi Jinping recordó que China y Estados Unidos representan las dos mayores economías del mundo, con un alto grado de interdependencia en sectores como la tecnología, el comercio y la inversión. El mandatario apuntó que, a pesar de las diferencias en sistemas políticos y modelos de desarrollo, el camino del entendimiento y la cooperación ha sido beneficioso para ambas sociedades, tanto en la creación de empleo como en la promoción de la innovación.
En sus declaraciones, Xi Jinping hizo hincapié en áreas de interés común, como la lucha contra el cambio climático, la prevención de pandemias y la estabilidad financiera global. Según el líder chino, estas cuestiones trascienden cualquier disputa bilateral y requieren respuestas coordinadas. Añadió que la historia ha demostrado que los conflictos entre grandes potencias suelen derivar en crisis de alcance mundial, afectando cadenas de suministro y elevando los precios de materias primas esenciales.
El presidente del país asiático analizó también los retos que afronta el escenario internacional actual, marcado por tensiones en diversas regiones y desafíos geopolíticos. En este contexto, Xi Jinping reclamó que el respeto mutuo a la soberanía y la resolución pacífica de las discrepancias deben primar sobre cualquier impulso confrontacional. Además, insistió en que ambos países deben evitar medidas unilaterales que puedan escalar en sanciones, barreras comerciales o restricciones tecnológicas.
Para ilustrar la magnitud de las pérdidas potenciales, Xi Jinping mencionó el impacto en los sectores agrícola e industrial, así como en la cadena de producción de semiconductores, un pilar esencial para la economía moderna. Subrayó que toda perturbación prolongada en la relación sino-estadounidense no solo dañaría a China y a Estados Unidos, sino también a terceros mercados vinculados a ellas. Por ello, insistió en que la cooperación debe basarse en un compromiso constante con la estabilidad y el beneficio mutuo.
En su intervención, Xi Jinping no aludió a plazos concretos ni a condiciones específicas, pero apeló a la responsabilidad compartida de ambos gobiernos para preservar la paz y fomentar un crecimiento sostenible. Al concluir, el presidente chino hizo un llamamiento a retomar los mecanismos de diálogo militar, económico y climático, sugiriendo que estos foros pueden servir de base para construir una relación más sólida y evitar así la erosión de la confianza bilateral.


